José Luis Chilavert, atajadas y goles de un arquero amado y odiado por igual
José Luis Félix Chilavert, amado y odiado, pero muy respetado, el 1 paraguayo que ganó todos los títulos con el Fortín se transformó en un ser todopoderoso, por sus atajadas, sus goles y su rol fundamental para la mejor etapa del club en la historia. Con una personalidad ganadora y avasallante, y con una “lengua filosa” al declarar.
Muchos arqueros fueron fundamentales para las consagraciones de algunos equipos y selecciones a lo largo de la historia. Tal vez haya hinchas que recuerden a algún “1” clave para evitar el descenso, obvio. Pero quizás ninguno como José Luis Chilavert sea tan determinante e influyente, porque era un arquero que atajaba y convertía, de ahí los 62 goles anotados en su carrera, entre penales y tiros libres. ¡Una locura! Y los que más lo disfrutaron son los hinchas de Vélez, como así también en Paraguay, por lo conseguido con la Selección de su país.
La personalidad ganadora y el temperamento fueron sus bases. Claro que también se lo recuerda por sus actitudes que nada tienen que ver con “la redonda” como escupitajos al brasileño Roberto Carlos, agresión a algún periodista y declaraciones sobre adicciones, o la famosa “Corrupbol”, en relación a la Conmebol. En este suplemento vamos a enfocarnos en lo que Chila hizo en el campo de juego, que fue mucho, y sinceramente, cuesta resumirlo.
“Tú no has ganado nada”, fue una de sus frases de cabecera, y la adaptamos a “Tú lo has ganado todo”, porque lo logró en su carrera. José Luis Félix Chilavert González nació en Luque, Paraguay, el 27 de julio de 1965 y tiene 59 años. Reconocido por la IFFHS como el mejor portero del mundo en tres oportunidades en 1995, 1997 y 1998, es el primer guardavalla en la historia en marcar un gol de tiro libre y único arquero hasta la fecha, en marcar un hat-trick.
Su debut
Debutó en la Primera División de Paraguay en 1980 en Sportivo Luqueño, con tan solo 15 años de edad. En 1983, consigue el Subcampeonato participando luego en la Copa Libertadores de 1984 y pasó a custodiar los tres palos de Guaraní, que se consagraría Campeón.
En San Lorenzo
Llegó a la Argentina en 1985 contratado por San Lorenzo, con el cual obtuvo la Liguilla Pre Libertadores. Se lo recuerda por el asombro que provocaba su guapeza por aquel entonces, su personalidad, así como su atrevimiento a lanzar tiros libres, aunque no marcó ningún tanto en el club.
En 1988 fue trasferido a Zaragoza de España, donde permaneció hasta 1991, y en esa entidad deportiva marcó un tanto de penal en un cotejo contra Real Sociedad, aunque luego de anotar recibió un gol del saque del mediocampo, por Jon Andoni Goikoetxea.
En Vélez, la gloria eterna
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Recaló en Vélez, en donde viviría su etapa futbolística más célebre. En 1992, bajo la conducción técnica de Eduardo Luján Manera, fue subcampeón y sin embargo sus actuaciones no le llenaban los ojos a los hinchas, que lo cuestionaban. Pero todo cambió.
Con la llegada Carlos Bianchi en 1993, arrancó la etapa más gloriosa, ganando todo. En el Clausura marcó el gol de penal, con el que el Fortín empató con Estudiantes 1-1 en La Plata, y por la noche pegó el grito de campeón con el empate de Independiente ante Belgrano.
Y siguió por ese camino, porque en 1994 fue determinante para que Vélez gane la Libertadores y la Intercontinental, con el 2-0 a Milan; en el 1995 ganó el Apertura; en 1996 el Clausura (se impuso en los dos torneos de la temporada), la Copa Interamericana y la Supercopa; en 1997, otra vez en Japón fue campeón de la Recopa ante River y en 1998 ganó el Clausura. Con la V azulada dio vueltas olímpicas con Bianchi, Osvaldo Piazza y Marcelo Bielsa.
En medio de todos esos títulos pasaron su gol de tiro libre a Español, sus atajadas y conversiones en cada serie definitoria de penales, el gol a Burgos desde atrás de mitad se cancha, el penal atajado a Burruchaga ante Independiente, clave en 1996, los dos goles a Navarro Montoya en un 5-1 a Boca, tres goles a Ferro en un 6-1… ¡Impactante! Era la imagen de un equipo indestructible, capaz de todo y que siempre iba por más.
En noviembre de 2000, es traspasado a Racing de Estrasburgo donde consiguió la Copa de Francia y en 2003 accedió a su último título con Peñarol de Uruguay. En 2004 regresó a Vélez para jugar exclusivamente la Copa Libertadores. El 15 de noviembre de ese año tuvo su partido del adiós en Buenos Aires con la participación de grandes figuras del fútbol internacional más sus compañeros de tantos títulos en Vélez.
En su Selección
Dejó su huella en la Selección de Paraguay, con 74 partidos, 8 goles, 2 Mundiales (Francia 98 y Corea-Japón 2002 llegando en ambos a octavos de final), 4 Eliminatorias y 3 Copa América, por citar algunos datos que reflejan su importancia en la Albirroja durante esos años.
Una carrera extraordinaria, llena de títulos, de logros, de marcas, de récords. José Luis Chilavert, determinante como pocos.
7 EQUIPOS: Lo tuvieron en el arco: Sportivo Luqueño, Guaraní (Paraguay), San Lorenzo, Zaragoza (España), Vélez, Racing de Estrasburgo (Francia) y Peñarol (Uruguay)
12 TÍTULOS: Logró en su carrera. 9 con Vélez (Clausura 1993, Apertura 95, Clausura 96, Clausura 98, Libertadores 94, Intercontinental 94, Interamericana 95, Supercopa 95 y Recopa 97), 1 con Guaraní (Torneo de Paraguay 1984), 1 con Racing de Estrasburgo (Copa de Francia 2001) y 1 con Peñarol (Torneo de Uruguay 2003)
62 GOLES: Anotó, entre penales y tiros libre, sin contar los que convirtió en las definiciones por penales
2 MUNDIALES: Disputó (Francia 98 y Corea-Japón 2002), además de 3 Copa América (1991, 93 y 97)
752 PARTIDOS: Son los que jugó a nivel clubes y en la Selección, entre ellos 347 en Vélez
EL MEJOR DEL MUNDO 3 VECES
Tres veces se quedó Chilavert con el premio al Mejor arquero del Mundo, en 1995, 1997 y 1998. En el último año de los mencionados, incluso superó a Fabien Barthez, arquero francés campeón del mundo, de acuerdo al ránking elaborado por la Federación de Historia y Estadísticas del Fútbol (IFFHS), y se debió a su gran rendimiento con la Selección de Paraguay en el Mundial de Francia, y por el título del Clausura de ese año con Vélez.
Un par de años atrás la IFFHS elaboró un ránking de los mejores arqueros del mundo de los últimos 35 años y José Luis Chilavert quedó en el puesto 9. El mejor fue Gianluigi Buffon, con un acumulado de 357 puntos
Tomando como lapso de tiempo los años comprendidos entre el 1987 y 2022, años en que la entidad entregó el premio a "Mejor arquero del año", la IFFHS realizó el ránking de los mejores del mundo y el italiano Gianluigi Buffon lidera la tabla con 357 puntos, seguido por Iker Casillas, Manuel Neuer, Petr Cech, Edwin Van Der Sar, Peter Schmeichel, Oliver Khan, Thiabaut Courtois y Walter Zenga.
EL GOL A BURGOS DESDE 60 METROS
Mucho se habló del gol de Chilavert a Germán Burgos, en el Vélez 3 River 2, cuando el paraguayo le pegó al balón desde atrás de mitad de cancha en un tiro libre. Un golazo infernal, ante la sorpresa de todo el Amalfitani, que como tantas veces se rindió ante el ídolo.
Fue el 22 de marzo de 1996, por la tercera fecha del Torneo Clausura. Empataban 1-1 a los 22 minutos del segundo tiempo, Enzo Francescoli le cometió una falta al Pacha Cardozo, y el árbitro Carlos Mastrángelo sancionó el foul. Pocos apreciaron que Chila venía corriendo desde su arco y de repente impactó la pelota que voló por el cielo del estadio, los hinchas seguían su trayectoria sobre los tres palos de Burgos y estallñaron cuando ingresó al arco, ante el “1” de River que cayó “despatarrado”. Asombroso. El público de agarraba la cabeza diciendo ¿qué hizo?.
“Yo veía que Francescoli le pedía disculpas a Cardozo y Burgos hablaba con su central. Cuando acelero, Bassedas me dice ‘pará, y yo le grito a Mastrángelo ‘agáchese o lo mato…’. El balón pareció frenarse en el área, era una noche de lluvia y viento. Siempre digo que hubo un ángel que le dio un cabezazo y la metió en el arco… Ah, y Ramón Díaz (DT de River) decía ‘no vale, no vale…”, contó Chila mucho después.
Y Burgos, consultado por ese gol explicó que “no estaba adelantado porque sí, lo que pasa es que estaba acomodando la defensa, y como no me escuchaban me acerqué a hablar con ellos…”. Un gol impresionante, la obra cumbre del Dios de Liniers.




