ENTRETENIDO Y MOVIDO

San Lorenzo fue con todo pero no pudo y Vélez se conformó: interesante paridad

San Lorenzo de Almagro debía ganarle a Vélez para permitirse soñar con la clasificación a la siguiente instancia, pero se encontró con un erosivo Fortín, que se abrazó al empate. El elenco de Gustavo Álvarez continúa invicto con este DT pero el empate le sabe a poco.

Ignacio Bregliano
Ignacio Bregliano

Todo fue más prometedor de lo que realmente resultó. San Lorenzo y Vélez Sarsfield era, a priori, un gran plato para un lunes por la noche que asomaba desapacible y lluvioso. Con la ferviente gente Azulgrana en las tribunas, el cuasi clásico (o el encuentro picante, en el que se transformó este cruce en los últimos años) se perdió entre las insinuaciones locales y el conformismo del Fortín, que continúa segundo en su zona. 

El 0 a 0 final le cayó mejor al visitante, que ya se clasificó a los octavos de final de la Copa de la Liga, mientras que Boedo se retiró aplaudido por su público por su ímpetu constante por ir al frente, pese a las tremendas limitaciones y la falta de nombres de gran envergadura. De esta manera, el Santo sigue a la expectativa de lo que pueda suceder con sus rivales en la zona y, por ahora, se encuentra noveno, con la obligación de ganarle a Platense (como visitante) y jugarse las ropas ante Independiente en el Bajo Flores. 

 Con la necesidad de sumar los tres puntos para tratar de prenderse en el lote de los clasificados en su zona, Gustavo Álvarez no escatimó en poner piezas de ataque en cancha. Respecto al cruce copero ante la Sudamericana, el DT tiró al campo de juego a Gulli y Reali (habían sido suplentes ante Deportivo Cuenca) y, además, Auzmendi acompaña a Cuello en el ataque Azulgrana. 

En tanto, Guillermo Barros Schelotto buscó no ser menos y desde la mitad para adelante apeló a varios hombres verticales. Con Robertone como mediocampista central, Lanzini y Valdés como enganches, junto a Pellegrini y Florian Monzón en el ataque. 

Después de las dos llegadas claras de San Lorenzo, el elenco de Álvarez no cesó en su furia por ir en la búsqueda del resultado. Y fue el uruguayo Auzmendi, quien casi clava un golazo, pero se encontró con el colombiano Montero y el travesaño. 

UNA LLEGADA MÁS DE SAN LORENZO, QUE ES MÁS QUE VÉLEZ

Un tiempo le costó a Vélez aproximarse al arco del paraguayo Gill y en la primera acción de la segunda parte, Pellegrini alertó al fondo Azulgrana con un disparo cruzado. Luego, entre Valdéz y Lanzini se encontraron y casi arman un golazo para el visitante. 

DE IDA Y VUELTA, SAN LORENZO CASI LA EMBOCA  A TRAVÉS DE GULLI

Cuando el cronómetro llegaba a los veinte minutos del segundo tiempo, Álvarez intentó sacudirle el polvo a sus jugadores y cambió de figuritas: afuera Cuello y Gulli; adentro el erosivo Peruzzi y Vietto, para acompañar a Auzmendi, que quedaba como única referencia del ataque local. No conforme con eso, el entrenador del Cuervo continuo con cambios en función de ataque, justo cuando el trámite se había amesetado. Y por eso se metieron Ladstatter, Perrito Barrios y hasta Herazo. 

VÉLEZ SE ACORDÓ DEL ARCO CONTRARIO Y CASI LO GANA





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