Tras otro grosero error de Magallán, Vélez logró recomponerse y venció a Atlético Tucumán
La tarde de Liniers empezó mal y luego, gracias a un Brian Romero inspiradísimo, lo dio vuelta y se prendió fuerte en su zona del Torneo Clausura.
El inicio al grito de "Dale Vélez que no ha pasado nada..." dejaba en claro que a pesar de la tristeza por la eliminación de la Copa Libertadores a manos de Racing, había crédito abierto para el equipo que ponía ahora pondrá su cabeza exclusivamente en el Clausura.
Y en la búsqueda de ser escolta del sorprendente Deportivo Riestra, el Fortín debía superar a un equipo atildado, que sabe lo que quiere como Atlético Tucumán. Empezó abajo en el marcador por un blooper defensivo -toda de Magallán- pero con paciencia y buen juego sumado a un implacable Braian Romero lo dio vuelta. El equipo de Liniers ganó 3 a 1 y quedó a una unidad del Malevo, el líder de la Zona B.
El equipo de Guillermo Barros Schelotto arrancó con prolijidad, llegando en forma asociada pero con un problema arriba: la falta de peso para traducir en la red su dominio. Y cuando nadie lo imaginaba, un horror defensivo del local terminó en el festejo Decano: Marchiori jugó con Mammana, éste se la dio corta a Magallán, quien se equivocó en la cesión hacia atrás al arquero, situación que aprovechó Bajamich para puntear al gol.
El gran mérito del Fortín fue no desesperarse. Intentó en todo momento hasta que en una ráfaga de tres minutos, Braian Romero lo dio vuelta. Primera al picársela a Mansilla tras gran habilitación de Pellegrini y luego poniéndole el sello a una jugada enorme que incluyó una doble pared con Galván.
El complemento ganó en intensidad con dos equipos que apostaron al gol poniéndole incertidumbre al juego. Braian Romero tuvo la chance de liquidarlo pero Mansilla rechazó su disparo mientras del otro lado una volea del Loco Díaz se fue apenas alta y luego Marchiori tuvo una atajada tremenda ante un bombazo en el área del ingresado Ruiz Rodríguez.
En los tramos finales, con el ingreso del chileno Valdés, el conjunto de los Mellizos retomó el control, generó varias situaciones hasta que en la última contra, el propio chileno aseguró el éxito loca y así olvidarse del mal trago copero con la Academia.




