El ruso Andrey Rublev puso en alerta al mundo del tenis: "No veía la razón para vivir la vida"
“Empecé a tener un poco de bipolaridad”, contó Rublev, ex top 5 y actual número nueve de la ATP, en un nuevo llamado de alerta a las exigencias del deporte profesional.
La temporada 2025 del tenis profesional ya ha puesto primera con el comienzo del Abierto de Australia, el primer Grand Slam del año. Y a medida que se van desarrollando los partidos y la cuestión comienza a tomar mayor fuerza, algunas cosas comienzan a salir a la luz como la historia que debió atravesar el ruso Andrey Rublev, actual número 9 del ránking ATP, quien debutará en la madrugada del martes.
En la antesala de su partido en Melbourne ante Joao Fonseca, Rublev habló sin filtro los problemas psicólogicos y de conducta que debió surcar y encendió las alarmas del mundo del tenis.
En una entrevista con The Guardian, el tenista recordó cómo la temporada pasada estuvo marcada por una profunda depresión y crisis emocional. “Definitivamente ahora me siento mucho mejor. Todavía no estoy en el lugar en el que me gustaría estar pero al menos tengo una base. Tengo algo en lo que puedo apoyarme porque, hace medio año, llegué al peor momento de mi vida en cuanto a cómo me siento conmigo mismo”, expresó.
El año pasado, en Wimbledon, en una derrota justamente ante el argentino Francisco Comesaña, Rublev se llegó a golpear la raqueta contra la rodilla en varias ocasiones al punto de hacer sangrar su pierna. Recordó aquella época como la más dura: “Fue después de Wimbledon. Ese fue el peor momento al que me enfrenté conmigo mismo. No tenía nada que ver con el tenis. Tenía que ver conmigo mismo…”.
Luego continuó con su descripción desesperante: “Fue como que después de ese momento no veía la razón de vivir la vida. ¿Para qué? Ya sé que suena un poco dramático, pero los pensamientos dentro de mi cabeza me estaban matando, creándome mucha ansiedad, y no podía soportarlo más. Ahí empecé a tener un poco de bipolaridad, no sé si se puede decir así, pero el que hizo ese nuevo comienzo fui yo. Ahora me siento mejor. Puedo ver las cosas que estaban pasando”.




