Jugó en San Lorenzo y en Huracán, BESÓ a Ibrahimovic y la ROMPE como PASTELERO: la nueva VIDA de Renato Civelli
Renato Civelli se preparó tanto para jugar al fútbol como para la vida, y gracias a los valores inculcados por su familia, logró mantener los pies sobre la tierra y llegar a ser un reconocido empresario gastronómico.
Renato Civelli jugó casi dos décadas como futbolista profesional y como antes perseguía rivales, hoy le toca hacerlo con los proveedores y gambetear en el Mercado Central.
El ex futbolista nacido en Pehuajó tuvo altibajos en su carrera y si bien pasó gran parte de la misma en equipos del fútbol europeo como Olympique de Marsella, Niza, y Lille en Francia y Bursaspor en Turquía, siempre tuvo los pies sobre la tierra y como le inculcó su familia, no paró de trabajar y de buscar otras oportunidades en donde la pelota no rueda y no hay grito de gol, pero sí satisfacción.
Con sus casi dos metros en la Argentina jugó en Banfield, Gimnasia de La Plata, San Lorenzo, Huracán y Estudiantes Unidos de su ciudad natal, club en el que colgó los botines para dedicarse exclusivamente a la gastronomía.
“Vengo de una familia de trabajadores. Mi viejo es contador y sigue trabajando en una fábrica de Cebo en General Pico y mi mamá fue maestra jardinera. Yo terminé el secundario en un nocturno y después me metí en la UBA para estudiar Ciencias Económicas, pero cuando empecé a vivir del fútbol terminé dejando los estudios”, afirmó alguna vez.
Marcado por los ocho años en tierras galas, hoy está al frente de la franquicia de Gontran Cherrier, restaurante francés, “L’artisan boulanger de París” (El panadero artesanal de París), que ya cuenta con seis locales en la Argentina donde se puede degustar algo dulce o, también, cenar.
“Lo de emprender con Gontran Cherrier surgió porque con mi mujer en un momento pensamos en si nos quedábamos a vivir allá, porque en las tres ciudades donde vivimos nos trataron muy bien: Niza, Lille y Marsella. Pero me interesaba armar un futuro familiar a través de un emprendimiento y decidimos que sea en la Argentina. Arrancamos con Luciano, mi hermano, y un socio más. Hace poco se sumó Luis Segura hijo, conocido también por el fútbol. Empezamos en Palermo con una jefa de producción y un gerente comercial. Yo seguí jugando acá, primero cuando volví a Banfield y luego en Huracán. Ellos se fueron a formar a París durante un mes. Abrimos en noviembre de 2019 y a los pocos meses llegó el COVID. El negocio está pensado a largo plazo. Hoy ya tenemos seis locales, el último en Congreso y Arribeños. Trabajamos muy bien. El producto es artesanal y a la gente le gusta. Seguimos inaugurando a pesar de lo difícil que resulta la importación en la Argentina. La franquicia me exigía seguir abriendo locales”, le manifestó a La Nación.
Ya con 40 años está orgulloso de todo lo conseguido con el esfuerzo y el apoyo de su familia y de quienes confiaron en él, pero no se conforma con los locales en Núñez, Belgrano, Microcentro, Palermo y Recoleta y piensa en expandirse.
Renato Civelli y la difícil tarea de abrir una franquicia“Proyectar es muy difícil. En nuestro caso, además, importamos maquinaria y materia prima, y aunque no es algo que hacemos mes a mes es una complicación más. La última vez importamos 9000 kilos de manteca y 23.000 kilos de harina. El costo de la materia prima sobre el producto final subió más de 5 puntos en los últimos meses, y es un incremento que no podemos trasladar a los precios. Siempre tuve miedo de que nos catalogaran como un lugar caro, y resulta que muchas veces estamos baratos que otros en relación con el producto que ofrecemos. Porque la calidad, no se negocia", aseguró a otro medio.
En referencia a su carrera como futbolista, reconoció que al principio no tenía expectativa cuando empezó con Banfield, que no conocía que el Marsella era un grande y que lo que siempre lo sorprendió de ser reconocido es que algunas persona lo tome como referente. Buen tipo, humilde, compartió vestuario con muchas estrellas y algunas anécdotas que merecen ser contadas.
Su opinión sobre Simeone, el vuelo con Bielsa y el no beso con IbrahimovicEn ese largo recorrido como futbolista profesional, tuvo como técnico a Diego El Cholo Simeone, a quien describe como “introvertido, pero que no te tiraba la chapa” y a modo de anécdota, recuerda que “el beso que le di a Zlatan Ibrahimovic está editado”, algo que en su momento causó cierto revuelo.
Además, contó significó compartir un vuelo con Marcelo Bielsa: “Estuve 10 horas al lado suyo. Analizamos al Athletic Bilbao y hasta hablamos de política. Lo que me llamó la atención es que cuando llegamos a destino dejó su asiento y se fue sin despedirse”.




