Tragedias del fútbol: la muerte de Mirko Saric
En los primeros meses del año 2000, el fútbol argentino se vistió de luto tras el fallecimiento de Mirko Saric, que con la camiseta de San Lorenzo se convirtió en una de las grandes promesas de nuestro país.
A fines de los años 90, el fútbol argentino, con su alegría tan característica y su color tan particular, volvió a ponerse un crespón negro tras un caso que conmocionó a todos: la muerte de Mirko Saric.
Mirko, descendiente de padres croatas, nació en Buenos Aires el 6 de junio de 1978, mientras la Selección Argentina se encaminaba a lo que, a la postre, sería la primera consagración en una Copa del Mundo.
Pero su reconocimiento llegó mucho tiempo después. Más precisamente a fines de 1996, cuando con solo 18 años debutó como futbolista profesional con la camiseta de San Lorenzo, en una derrota del Ciclón por 2-0.
Ya en 1998, año en el que convirtió su primer gol en una caída ante Racing, el lungo mediocampista de 1.90 cm. comenzó a demostrar las enormes condiciones que ya se le veían en divisiones inferiores.
Tanto es así que para 1999, Saric era más que considerado, no solo por el entrenador del conjunto de Boedo, Oscar Ruggeri, sino también por los ojeadores extranjeros que ya habían puesto la mirada en él para llevárselo a Europa.
Sin embargo, cuando se lo vinculaba al Real Madrid, la caída de un pase que parecía inminente y una grave lesión ligamentaria significaron dos episodios que lo golpearon. Así, empezó el siglo XXI.
Triste por esa lesión, pero también por conflictos personales con su pareja, los compañeros del jugador, el cuerpo técnico y su entorno sabían muy bien que sufría una fuerte depresión. Pero nadie, podía imaginar lo que vendría después.
Luego de enterarse de que el hijo que su novia había dado a luz no era suyo, y agobiado por la desazón que arrastraba, Mirko Saric, con 21 años, se suicidó el 4 de abril del 2000, dejando un surco de conmoción por su temprana partida y el recuerdo de una persona entrañable.
Los goles de Mirko Saric en San Lorenzo
En su paso por el elenco de Boedo, Mirko disputó 52 partidos, en los que convirtió cinco goles, de los que se destacan dos a Racing y uno a River en un torneo de verano.




