GRANDES PILOTOS DE FÓRMULA 1

Kimi Räikkönen, un personaje que dejó anécdotas que asustarían a más de uno

Kimi Räikkönen nunca fue como la media de los pilotos de la Fórmula 1 y una serie de anécdotas lo corroboran.

Kimi tenía una vida además de la Fórmula 1, y la vivió… En su biografía “El Kimi desconocido” reveló que le gustaban las fiestas, el alcohol y hasta contó que estuvo 16 días bebiendo sin recordar mucho lo ocurrido en ese momento.

"Me gusta mucho salir y, si a alguien no le gusta, lo siento", dijo con total sinceridad. Y agregó: "No puedo recordar bien lo de aquellos 16 días. La mitad de las cosas la gente tuvo que decírmelas. Nos divertimos un poco, no era la primera vez, y era normal para nosotros, y no hay nada malo en esa historia. Pasaba todo el tiempo. No fue la única vez que hice algo así. Me divertí mucho".

En el ambiente se conocían sus gustos y por eso se lo comparaba con James Hunt, un amante de los excesos. "¿Qué hacemos los finlandeses en el tiempo libre? En verano ir de pesca y hacer el amor. En invierno la pesca es muy mala…", manifestó. En cuanto a las mujeres que lo acompañaron en su vida, tenía muy buen gusto: su primera esposa, Jenni Dahlman, fue Miss Escandinavia 2001. Y su segunda esposa, Minttu Virtanen, fue modelo y azafata.

Y remató sus confesiones contando que “manejo mejor si bebo. Hay muchas teorías que lo demuestran. Uno pilota mejor después de haberlo pasado bien. El verano de 2013 se basó más o menos en competir y salir de fiesta. Siempre pensé que hace relajarte más y al final, el resultado final es mejor”.

Abandonó y se fue a un yate

En el GP de Mónaco 2006, en la primera vuelta Räikkönen lograba adelantar a Webber para colocarse segundo y comenzar un duelo con Alonso que se extendería por espacio de 50 giros hasta que, bajó del auto, motivado por el retiro de Webber, el McLaren –Mercedes, mostraba graves problemas y comenzaba a incendiarse en la curva Portier.

El finlandés estacionaría su monoplaza a la salida de la curva 8 y cualquiera habría pensado que se dirigiría al garaje de McLaren para conversar con Ron Dennis y los ingenieros sobre el problema sucedido y contar sus sensaciones sobre el rendimiento del auto, ya que se mostraba más competitivo.

Kimi Räikkönen, un personaje que dejó anécdotas que asustarían a más de uno
Kimi abandonó en Mónaco y decidió seguir la jornada en un yate.

Pero no, Kimi tenía otra cosa en mente: comenzó a caminar hacia el clásico túnel de Mónaco, atravesándolo de punta a punta hasta llegar a la zona del puerto, donde los yates más lujosos se colocan codo a codo.

Aún con su casco puesto, ingresó en una de las embarcaciones y al poco tiempo la televisión oficial lo mostró sentado en una mesa con el torso desnudo y acompañado por amigos. Una manera de “relajarse” al no poder continuar en la carrera.

Sus mejores carreras, en primera persona

“Todas son diferentes, algunas vinieron fáciles y otras mucho más difíciles. La primera de Malasia de 2003 fue bonita porque nunca había logrado una antes. La última victoria en Estados Unidos 2018 también resultó realmente especial porque tardó bastante en llegar”, relató Kimi en su biografía.

En la mente del espectador quedó grabada su exhibición en Japón en 2005, partiendo 17 hasta ganar. “Suzuka fue un triunfo reñido hasta la última vuelta. ¿Esto lo hace mejor que las otras? No lo sé”, contestó, pero a la vez destacó que “las victorias más importantes son las que vinieron con el campeonato de Ferrari en 2007”, aseguró.

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