@perez_daro

Ismael Serrano regresa al país para un nuevo show, y a diferencia de otros artistas, le cuesta recordar cuántas veces viajó hacia acá porque gracias al afecto del público, que prácticamente lo adoptó, Argentina es una parada obligada en cada gira que haga. En charla con DiarioShow, el artista, muy conciente de su lugar en el mundo, charla honestamente del significado de la música, la revalorización constante de conceptos e ideas, y el paso del tiempo.

Feliz de presentar su show "Seremos", que lo tiene de gira por todo el país, y lo traerá al Teatro Opera los días 5, 6 y 7 de agosto, explica: "Lo bonito de ahora es que se cumplen 25 años de carrera, y este concierto tiene algo especial, una parte muy teatral con el que se pone evidencia el recorrido que hemos hecho en este tiempo, en cuantos a procesos vitales, a experiencias que se viven cuando uno empieza, en mi caso a los veintitantos años, cuando uno cree que todo es urgente y todo es definitivo".

Pero la madurez trae consigo un gran cambio de perspectiva: "Te vas dando cuenta de otras cosas. "Cuando cantas 'Papá cuéntame otra vez', las primeras veces es un reproche hacia tus padres. Ahora la cantas como un padre que trata de encontrar un relato para sus hijos. Por eso digo que son procesos vitales que he compartido con un público que ha crecido conmigo, porque el público también imagino que sentirá de diferentes maneras".

El paso del tiempo no solo se transforma en experiencia para hacer una letra, sino también en una forma de reflexión sobre lo que fuimos: "Las canciones muchas veces tienen una capacidad muy especial a la hora de adherirse a ciertos recuerdos y momentos de tu vida, por eso cuando decimos 'aquellos primeros discos eran los buenos', lo que echamos de menos no es tanto el autor, sino los éramos nosotros cuando cantamos esas canciones".

Y prosigue: "Al conectarte con la memoria, te conecta con tu propia identidad. Por eso un concierto, es un viaje en el tiempo en muchos aspectos, es una forma de conectarse e incluso de reconciliarse con uno mismo. Tiene la música tiene esa capacidad de ayudarte a reconciliarte con lo que fuiste, con las promesas que te hiciste y con lo que aún te queda por hacer".

Serrano, a sus 48 años, padeció en la adolescencia esa sensación de que todo podía pasar solo una vez: "Hay una edad en la que todo te parece definitivo. Decir 'jamás sentiré nada parecido a lo que me estoy sintiendo ahora', esa sensación es muy propia de la juventud. Te han roto, ese dolor es lo más terrible que te va a ocurrir nunca, o este amor es lo más maravilloso que jamás sentiré".

Ismael ha sido criticado varias veces por entrar en debates político o ideológicos. Siempre tomó posición y decidió opinar, aunque eso quizás le valiera perder seguidores. "Yo me he expresado políticamente siempre. Lo que he pensado siempre lo he dicho, desde los 20 años, ¿por qué iba a dejar de hacerlo ahora a los 50? Vivimos una sociedad polarizada donde se propicia los sectarismos y eso es una pena, se propicia el señalamiento".

"Si no pienso como tú, no te escucho. La cultura del debate se ha empobrecido. Yo discrepo muchas cosas con respecto a Silvio Rodríguez, con respecto a muchos artistas, o sea, yo estoy en las antípodas ideológicas de Vargas Llosa, y por eso no iba a dejar de leer sus novelas, o de no coincidir con algunas cosas que dice Calamaro ideológicamente, pero forma parte de mi educación musical. Hay gente que lo elude porque tiene como en su cabeza que tiene que gustarle a todo el mundo y yo sé que no tengo que gustar a todo el mundo, soy conciente de ello. Me han dibujado integralmente de esa forma, es parte de mi cultura". finaliza.

M.P