José María Muscari: "De chico me gustaba hacer experimentos y cambiarle los colores a las cosas"
RECUERDOS QUE NO VOY A BORRAR. El inquieto y multifacético artista que es hoy, tiene su génesis en un niño que amaba la televisión y los juegos de ciencia. ¡Conocé su historia!
Ese hombre de 47 años que está en permanente movimiento y no para de generar proyectos en diversas formatos, también fue un niño muy activo que vivió en tres barrios diferentes y que pasaba horas frente a la televisión o haciendo experimentos, una combinación que algún estudioso de la psicología podría decir que fue la semilla de ese artista creativo y multifacético llamado José María Muscari.
"Mis juguetes y juegos preferidos estaban siempre relacionados con la ciencia. Tenía frasquitos y distintas cositas para mezclar. De chico me encantaba hacer experimentos y cambiarle los colores a las cosas: detergente con lavandina, azufre con alcohol. De hecho, casi todo lo que me regalaron durante la infancia rondaba alrededor de ese mundo, el mundo laboratorio", cuenta a DiarioShow.com el actor, dramaturgo y director que está al frente de "Muscari in da haus" y "Family Club", propuestas en las que también entra en juego una faceta íntima y culinaria; tiene en cartel a las obras "Perdida.Mente" y "Sex", y conduce "Muy Muscari", su podcast.
La vida de ese inquieto niño que se transformó en un adulto "muy escorpio" que es "cero acumulador de recuerdos y objetos", pero le gusta cada tanto volver a los lugares donde se crió, se divide en tres etapas. Hasta los ocho años estuvo en la zona de Villa Devoto, donde sus padres tenían una verdulería, carnicería y almacén junto a la propiedad de Mosconi y Llavallol. Luego, la familia se mudó a Villa Insuperable, partido de La Matanza. Y los 12 años del muchachito volvieron a Capital Federal, más exactamente a Directorio y San Pedrito, en el barrio de Flores, donde José María vivió hasta los 18 años, cuando se independizó.
"De chico también me gustaba mucho mirar la tele. Era una televisión muy diferente a la de ahora, que está minada de realities protagonizados por personas reales, famosas o no, a las que les conocemos la vida. En mi niñez, en cambio, la televisión estaba plagada de ficción y yo era adicto a las telecomedias, a las novelas y a los unitarios. Pasaba horas mirando programas como 'Crecer con papá', 'Pelito', 'Clave de Sol', 'Trampa para un soñador', 'Las vendedoras de Lafayette', 'Pobre Clara' o 'Festilindo',, entre otros. Todo eso es mi infancia", relata ese "hijo único muy buscado" que hace nueve meses adoptó a Lucio y pudo cumplir su sueño de ser padre.
Ese nene al que le gustaba tirar bombitas de agua, ir al cine Aconcagua con sus amigos a ver películas en continuado los sábados y escuchar las canciones de Parchís o Raffaella Carrá tuvo muy en claro desde chico que lo suyo pasaba por la interpretación: "Siempre actuaba en los actos de la escuela, era muy líder. Dirigía y activaba para que se hagan esas obras. A los ocho años empecé a insistir en mi casa para que me lleven a estudiar actuación. Lo hicieron y a partir de ahí se clarificó que mi luz tenía que ver con lo expresivo y especialmente con el teatro. Comencé a estudiar teatro y no paré nunca más".
LAS 5M
Messi: el ídolo de mi hijo y de toda la sociedad actual. Lo respeto un montón, pero soy cero futbolero.
Maradona: un único que fue el padre de una actriz a la que dirigí y quiero mucho, que es Dalma.
Milei: nuestro presidente, me sigue generando interrogantes porque me parece muy atípico, aunque le desconfío.
Mirtha: una institución, alguien para el Libro Guinness.
Mi mamá: lo máximo, la artífice voluntaria e involuntaria de este resultado que soy hoy.
Por N.K.



