Entrevistas

Magui Bravi: "Podíamos dejar la puerta de casa sin llave"

RECUERDOS QUE NO VOY A BORRAR. “Lo que más extraño de mi infancia es la seguridad: Estar dando vueltas por el barrio sin que mi mamá estuviera con el corazón en la boca es algo que hoy suena imposible”, cuenta la actriz a DiarioShow.com.

Hay lugares que funcionan como una suerte de sello para quienes tuvieron la oportunidad de nacer y criarse allí. No ocurre con todos, obviamente, pero sí se repite bastante más allá de las diferencias geográficas y etarias. Se trata de una marca indeleble que suele incluir una importante cuota de orgullo y está relacionada con el sentido de pertenencia que se incrementa con el paso del tiempo.

"Soy de La Plata, así que mis recuerdos están enmarcados por mucha vereda. Jugábamos en la calle y andábamos en bici sin problemas. Eran épocas en las que podíamos dejar la puerta de casa sin llave. Y tenía un grupo de amigas que eran mis vecinas, gente con la cual todavía hoy sigo en contacto. Recuerdo con mucho amor mi infancia en 15 y 62", cuenta Magui Bravi a DiarioShow.com.

Luego, continúa: "Obviamente, todo esto siempre estuvo protagonizado por una nena que bailaba mucho desde muy chiquita. Mi madre decía que yo era muy hiperquinética y que había que hacer algo con toda esa energía, por eso, a partir de mis cinco años me llevó a estudiar danza en la escuela del Teatro Argentino de La Plata y así arranqué".

La pequeña Magui vivía con mamá Ana, papá Osvaldo y Julián, su hermano 10 años mayor, en una casa chorizo. "Había una diferencia enorme de edad, por lo cual nunca pudimos jugar mucho con él, pero lo admiraba muchísimo y me encantaba que se armaran juntadas en casa con sus amigos y espiar un poco lo que hacían. Me acuerdo que mi hermano tenía noches de Carrera de mente, por eso siempre me gustaron mucho los juegos de preguntas y respuestas", relata la bailarina que pudo cumplir su sueño de presentarse en el Teatro Colón y el de llevar adelante una carrera como actriz que hoy la tiene como referente del cine de terror, más allá de que no le cierra la puerta a otros géneros.

 

 Desde muy chica estudió danza en La Plata.
 Desde muy chica estudió danza en La Plata.

Eran días también de mucho momento compartido con Mechi, su prima. "Jugábamos a imitar lo que veíamos en la tele. Mirábamos novelas como Chiquititas, Rebelde Way o Verano del 98 y nos peleábamos por quién iba a interpretar a cada uno de los personajes. Siempre nos reíamos cuando nos acordamos porque era una guerra constante, ya que las dos queríamos ser las protagonistas y, obviamente, alguna tenía que ser la mala. También jugábamos a que teníamos un programa para chicos. Hoy me doy cuenta que, de alguna manera, haciendo películas me doy el lujo de hacer realidad esos juegos", considera.

A la hora de enumerar sus juguetes preferidos, Bravi no duda: "En primer lugar siempre estuvieron las Barbies, nunca jugué con muñecas tipo bebés. Esperaba Navidad o mi cumpleaños para pedir una. Nunca las regalé, no me puedo deshacer de ninguna, tengo una colección enorme de Barbies de todo tipo, tamaño y color. Tenía como una pasión y, como era de esperar, guardo muchas Barbie bailarinas".

El presente la encuentra totalmente dedicada a la actuación, con varias de sus películas disponibles en plataformas como "La forma del bosque", "El juego de las 100 velas: parte 1", "Bloody Mary" y "Los olvidados cicatrices", otra a punto de estrenarse en las salas, la comedia romántica "Esa semana juntos"; y dos más ya filmadas y con fecha de salida a confirmar: "Oro negro" y "Desde adentro". También hay un coproducción con España en la mira que comenzará a filmarse en marzo.

"Lo que más extraño de mi infancia es la seguridad. Ser una nena y estar dando vueltas por el barrio sin que mi mamá estuviera con el corazón en la boca es algo que hoy suena imposible. Me parece que la tecnología se llevó un poco de eso. Ser niño tenía la magia de que uno se creía invencible. Doy gracias por haber podido jugar sin tanta tecnología, para nosotros era todo imaginación. Añoro esos años sin tanto teléfono. Comparando aquellos tiempos con los actuales, creo que la vida sin celular era un poco mejor", opina Magui.

Y cierra: "En esa época leía muchísimo. Mi casa estaba llena de libros. Pasaba tardes enteras en las vacaciones leyendo. Era leer sin parar y que el mejor regalo sea el último de Harry Potter. Ahora no sé, me cuesta agarrar un libro, si bien tengo la suerte por mi carrera de estar recibiendo guiones todo el tiempo, cuando veo libros que me compré especialmente y quedan en mi mesa de luz sin que los pueda terminar, siento mucha bronca".

 La pequeña Magui vivía con su mamá, su papá y su hermano 10 años mayor.
 La pequeña Magui vivía con su mamá, su papá y su hermano 10 años mayor.
LAS 5M

Messi: el que me hace ver fútbol. Le he puesto a mi hijo los 800 goles de Messi, un video que está en YouTube, y me encanta porque él se queda extasiado. Un astro.

Maradona: lo mismo, mi hermano era fanático extremo, así que crecí viendo al Diego. Soy de Boca por él. Es una pasión heredada por mi hermano que me ha hecho ver fútbol desde muy chica. 

Milei: es nuestro presidente y no opino de política, nunca lo hice, ni de un lado ni del otro. 

Mirtha: es uno de nuestros íconos. Me encanta que con la edad que tiene siga trabajando. Es un gran ejemplo. Nunca fui, nunca me han invitado, así que no puedo decir cómo es en persona porque no la conozco. 

Mi mamá: le agradezco como soy, porque si ella no hubiera sido tan exigente conmigo, yo no hubiese insistido tanto hasta poder cumplir todos los sueños de cumplí. Ella es la madre de una bailarina clásica y si alguien vio “El cisne negro”, está bien descripto cómo son. Con los años entendí que gracias a ella logré un montón de  cosas, pero ha sido muy exigente conmigo y, voy a decir la verdad, no quiero ser igual con mi hijo. Quiero que cumpla todos sus sueños, pero desde un lado menos exigente y duro. Sé que voy a poder ser diferente. 

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