El año pasado estuvo abocada al acontecer cinematográfico, oportunidad en la que delineó también su enorme caudal de talento, espontaneidad y búsqueda expresiva. El teatro había quedado, sin embargo, en segundo margen por cuestiones estrictamente de salud. Cabe recordar que Mirta Busnelli debió sortear una problemática orgánica bastante severa: puntualmente enfrentó con mucha energía un cáncer de útero y de esta manera libró batalla contra esa enfermedad.

Realmente fueron momentos muy duros que me generaron mucha tensión. Me habían dicho que no había nada que hacer; sin embargo, no me dejé arrastrar por la depresión y no bajé nunca los brazos”. En función de todo ese proceso, difícil y complejo en muchas etapas, Mirta salió al ruedo y, en este sentido, expresó que “felizmente ahora me encuentro bien. Hay que manejarse con espíritu positivo y tener, por sobre todas las cosas, a la mente de nuestro lado. Mentalizarse, como decía, en situaciones que nos favorezcan y seguir recorriendo la vida con entusiasmo. Entiendo que esta fue la mejor política de enfrentar cosas graves que se nos suelen presentar en los momentos menos esperados. Amo la vida y estar rodeada de afectos, y tanto los amigos como los familiares me han ayudado muchísimo”.

Le preguntamos a la actriz cuál ha sido su postura frente a los mencionados acontecimientos que marcaron su territorio emocional: “Como dije anteriormente, afronté la situación con entereza. En definitiva, estoy aquí, y sigo particpando de la ruleta de la vida”.

En este sentido, la actriz adelantó que “una vez ya finalizado este proceso de recuperación, voy a retomar la actividad teatral; continuaré con una nueva temporada de la obra “La savia”, trabajo que me ha dado enormes gratificaciones desde todo punto de vista”.

En relación con los avances que ha generado el mundo femenino en la sociedad de nuestros tiempos, Mirta Busnelli señaló que “me entusiasma mucho observar los cambios que las mujeres vienen protagonizando sin embargo, esas transformaciones no se instalan de un momento para otro. Hay muchas cosas por modificar y las mujeres están en lucha activa, en situaciones de militancia permanente para ponerles coto a los abusos de todo tipo. Por otra parte, están ocupando, cada vez con más fuerza, lugares que antes estaban depositados, a modo de privilegio, para los hombres, y ese modelo patriarcal machista, en consecuencia, se encuentra en plena decadencia".

Finalmente, Mirta admitió haber recibido abusos en un medio de transporte: “Me ha sucedido que un hombre apoyara sus genitales sobre mí y esto forma parte de una galería impresionante de abusos a la que es urgente ponerle punto final. Por eso, me parece estupendo que se aplique una legislación contundente para detener este tipo de episodios que la mujer ha sufrido durante tantos años. Pero, no obstante, llegó el momento de decir basta y cortar de raíz este panorama deleznable que viene atentando contra la mujer desde tiempos inmemoriables”.

Grandes pasiones

En la antesala de su labor profesional como actriz, Mirta Busnelli fue vendedora en una librería que se llamaba La Nena que estaba ubicada sobre Callao a metros de Corrientes. “Estuve poco tiempo en esa rama, pero me sirvió para imbuirme del contacto muy directo con el público y, así también, de la posibilidad de meterme, en mis espacios libres, con la literatura mundial. Descubrí autores de primera magnitud tanto en el plano nacional como así también extranjeros. Estuvo poco tiempo en esto, pero me dejó una experiencia muy interesante desde todo punto de vista”.

Asimismo, la artista de numerosos éxitos en los escenarios teatrales, televisivos y cinematográficos recordó que “me dediqué con particular interés a la actividad física desde el rol de la enseñanza. Había realizado muchos trabajos corporales, fui profesora, en este sentido de gimnasia, y también me especialicé en la posibilidad de hacer yoga y meditación trascendental. Me sirvió muchísimo, luego, en la aplicación de mi profesión para poder superar estados de estrés y presión arriba de un escenario”.

Luego se va a dar cita el fuego sagrado de la vocación a través de maestros como Juan Carlos Gené, Augusto Fernández y, más recientemente Ricardo Bartis. “Pero no me quedo, únicamente, en el arte de la actuación, ya que fui incorporando, de manera paulatina, otros perfiles tan valiosos para nuestra actividad como el canto y el baile, ya que esto quedó plenamente confirmado en la actualidad: un actor necesita tener una base abarcativa; es la única manera posible para poder dedicarse con entereza y conocimiento al complejo rubro de la comedia musical”.

Mirta junto a su hija Anita Pauls.

Emblema de la ficción

El aporte de Mirta Busnelli en el ámbito televisivo ha sido y es de enorme brillo en toda su trayectoria. Comenzó en la telenovela “Bianca”, en 1982, y dos años después se integró a las huestes de un ciclo top en materia de popularidad: “Matrimonios y algo más”. Luego, en 1986, puso su registro en “El lobo” y 10 temporadas después participó en otro programa emblemático de ese entonces: “Como pan caliente”. Posteriormente, lo hizo en “Disputas”, “Tumberos” y “La niñera”, el popular ciclo protagonizado por Florencia Peña. En ese recorrido de grandes ficciones, tanto desde la comedia como en el drama, Mirta puso su impronta en “Los exitosos Pells”, “Todos contra Juan”, “Mujeres asesinas”, “Los vecinos en guerra” y ese enorme éxito de la pantalla chica, con producción de Underground, que fue “Graduados”. La televisión, en definitiva, fue una de las áreas artísticas en donde la actriz descolló con todos sus atributos interpretativos.

Busnelli acompañó a Thelma Fardin en su denuncia.