FARÁNDULA

De qué murió Rubén Torrente, el papá de Flor Torrente y primer marido de Araceli González

Natalia Lezcano, su pareja, dio a conocer la causa de fallecimiento del hombre de 62 años de edad. Los detalles, en la nota.

Durante el mediodía de este jueves 13 de marzo, se supo de la muerte de Rubén Torrente, quien tenía 62 años. Fue a través de una carta abierta que publicó Flor Torrente en sus redes sociales que se hizo pública de la triste noticia. Aunque el hombre no tenía un perfil público, era conocido en el mundo del espectáculo por haber estado casado con Araceli González entre 1988 y 1991.

“Y bueno… Finalmente llego ese día. El día que desde chiquititos ya sabemos que no queremos que llegue nunca, porque de solo pensarlo nos hacía llorar”, arrancó su emotivo posteo Flor Torrente.

Y continuó: “Llego el día de decir adiós, al menos desde este plano, a una de las personas más importantes de nuestras vidas, a Papá. Por un lado, tan difícil, tan doloroso, tan latente, tan feroz; te atraviesa la vida entera, mientras todo sigue. Pero por el otro, una enorme felicidad y amor. Porque habla de que el dolor es TAN GRANDE, como su presencia y huella en vida. Con cada recuerdo, caricia, compañía, experiencias y risas”.

 La conmovedora despedida de Flor Torrente (Instagram/@ftorrente).
 La conmovedora despedida de Flor Torrente (Instagram/@ftorrente).

“Nos volveremos a ver Ruchito, para besarnos y abrazarnos nuevamente. Mientras tanto, seguiré charlando desde aquí contigo: escuchando a nuestro amado Sir Rod, cuidando al pequeñín fortinero y cultivando la familia: Torrente/Lezcano con mucho amor. Te amo, te extraño por siempre y para siempre. Gracias, papucho. Con amor, Pa”, concluyó Flor Torrente su escrito para honrar la memoria de su papá.

Natalia Lezcano, pareja de Rubén Torrente, compartió -a través de un video para su cuenta de Instagram- la causa de su fallecimiento. Según su testimonio, el padre de Flor Torrente y exmarido de Araceli González murió el jueves 27 de febrero mientras jugaba al fútbol con un amigo y su hijo Vicente en una cancha.

“A las 9 recibí el llamado que nos cambió la vida para siempre. Me dijeron que se había descompensado y que lo estaban reanimando. Su corazón se detuvo y no se pudo hacer más nada. Fue muy shockeante porque nunca más volvió. Hoy mi prioridad es mi hijo y ser mamá para acompañarlo en este momento durísimo”, expresó la mujer con gran dolor.

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