Toti Iglesias, líder de Jóvenes Pordioseros, se confesó sobre su adicción a la cocaína: "Cada tanto tengo una recaída"
En "Seres Libres", programa conducido por Gastón Pauls y emitido por Crónica HD, el cantante reveló cómo es su lucha contra las adicciones. Leé los detalles en la nota.
En un nuevo programa de “Seres Libres”, que se emite por Crónica HD todos los viernes a las 22, Toti Iglesias, conocido por ser el líder de la banda Jóvenes Pordioseros, se confesó por primera vez con Gastón Pauls sobre las adicciones que atravesó.
En una charla íntima, el conductor le preguntó en primer lugar cómo fue que llegó a las drogas. "Fue en un recreo en el colegio, cuando tenía 16 o 17 años. Siempre le escapé a eso, no fumo, soy asmático. Al faso lo probé una vez, quedé mirando la tele, me siento tonto. Y directamente entré en esa", dijo, refiriéndose a la cocaína.
Aunque declaró que en un principio lo hizo "para hacerse el loco", luego el consumo se hizo cotidiano: "Tomaba los fines de semana para salir. Primero los viernes, después los sabados... después, cuando tenía la banda, decía 'ahora para ensayar'. Me acuerdo el día que salí de mi casa, a las seis de la tarde, me estaba yendo a tomar el bondi y volví. Ahí dije '¿no estará mal, un martes?'".
"No se me notaba mucho pero llevaba cinco días sin dormir, o dormía un poco cada dos días. Los que estaban al lado no sabían si yo había dormido en el hotel. Nunca molesté a nadie y hacía la mía"
De repente, la droga en su vida era una rutina: "Empezó a ser martes, miércoles, jueves... de lunes a lunes, cinco días despierto. Estaba cinco días despierto. No se me notaba mucho pero llevaba cinco días sin dormir, o dormía un poco cada dos días. Los que estaban al lado no sabían si yo había dormido en el hotel. Nunca molesté a nadie y hacía la mía".
Sobre cómo se transforma todo cuando la adicción gobierna, exclama: "Primero es social y después no querés ver a nadie. La gente te pregunta por las minas en los shows. Y vos no querés ver a nadie. En los recitales, está ese mito de que elegís minas, lo de nosotros era preguntarle al asistente si encontraron al dealer".
Iglesias dice que entendió que la cocaína era un problema cuando empezó a tomar decisiones ilógicas: "Me cayó la ficha cuando me empecé a cortar. Me asusté. Fui al hospital dos veces porque llevaba 4 o 5 días, no me dio más del pecho. Encima asmático, no respiraba, todo una locura. Me bajaba todo, más blanco de lo que soy. No entendía nada. Tenía preparado ya algo y me pinchaba".
Y detalla: "No sé si es un mito o no, pero cuando estaba medio puesto, me pinchaba con las dos primeras cuerdas de guitarra. Sentía que me sacaba sangre y bajaba. Es un mito, lo que me agarraban eran ataques de pánico".
"Rezaba y pedía que me saque de esa, y cuando me sentía mejor, volvía a tomar. A veces me sacaba la remera porque flasheaba que me moría, también las medias. después pensaba que me faltaba azucar, después me tiraba agua en la cabeza. Me asusté y un día llamé al Same, y empecé a recuperarme", relata.
"Salía de terapia intensiva y me iba a comprar más. La amé, me mató. No le tengo rencor. No te voy a mentir, me cuesta a mí. Cada tanto tengo una recaída, no como antes. Pero la peleo día a día", confiesa con seguridad y completa honestidad.
Y concluye revelando que hay un gran motivo para no recaer: "Veo la cara de mi hija y no puedo estar loco. Eso me hace que diga que no. Estoy muy pensante de mi hija. No recaigo más porque yo tengo a mi hija. No puedo estar loco delante de mi hija. No se puede despertar, le tengo que hacer la mamadera".
Mirá las declaraciones de Toti Iglesias sobre su adicción a la cocaína en "Seres Libres"



