Wanda Nara y una Navidad muy distinta a la que soñó: inesperado exilio en Uruguay
La conductora pasa las fiestas en Uruguay con sus hijos mayores y su pareja, mientras sus hijas menores están con Mauro Icardi. Cómo enfrenta esta Navidad lejos de Francesca e Isabela. ¡Mirá las imágenes en la nota!
Tras un año de tensiones con Mauro Icardi, Wanda Nara busca paz en estas fiestas, pero con un escenario muy distinto al que soñó. La mediática prepara una Navidad en familia, aunque lejos de sus hijas menores. Mientras Isabella y Francesca se fueron con su padre a pasar la Nochebuena, tras un encuentro que inevitablemente recordaba el escándalo del Hotel Chateau, Wanda voló a Punta del Este junto a su novio, Martín Migueles, y sus tres hijos mayores para comenzar las celebraciones en Uruguay.
Este replanteo navideño surge después de que la justicia, específicamente el juez Hagopián, definiera que las pequeñas pasen la fecha con Icardi. Wanda, entonces, cedió el festejo y resignó el momento de ver a sus hijas abrir los regalos. Luego de un altercado que incluso interrumpió las grabaciones de "MasterChef Celebrity", la empresaria decidió tragarse la bronca y cambiar su actitud por completo, mostrando una faz más serena.
Así lo evidenció en sus redes sociales, donde publicó las primeras imágenes llegando a José Ignacio en avión privado. Con su "team" completo –sus hijos con Maxi López y su pareja–, Wan busca armar una celebración a lo grande. Este giro hacia la calma, según la panelista Yanina Latorre, tiene una explicación concreta: la influencia de sus nuevos abogados. “Los abogados nuevos creo que están más abiertos a negociar y tienen más diálogo con las abogadas de Mauro”, analizó, y agregó: “A ella le callaron la boca, se la callaron”.
Ya instalada en suelo uruguayo, Wanda mostró el reencuentro con más seres queridos. Compartió una postal familiar con su hermana Zaira, sus sobrinos y su mamá, Nora Colosimo, para festejar el cumpleaños de su padre, Andrés Nara. “Feliz cumpleaños papá”, escribió la mediática en la foto grupal, donde intenta ponerle un marco de alegría a un diciembre que sin duda la desafió en lo emocional.
Lejos del ojo de la tormenta judicial y de los conflictos, Wanda Nara intenta entonces escribir un final de año distinto. Con sus hijas menores en otra casa, apuesta a rodearse del resto de su familia y a cerrar un ciclo complejo con una actitud renovada, buscando quizás que la paz sea el mejor regalo de estas fiestas.



