Caso Tota Santillán: el extraño descubrimiento en plena investigación por su muerte
A más de un año de su fallecimiento, se develó quién tiene el celular del conductor. Los detalles, en la nota.
El mundo del espectáculo vuelve a conmocionarse, pero esta vez el conflicto sobrepasa a la prensa rosa, entrando al terreno del crimen. En el medio de la investigación por la muerte de "La Tota" Santillán", un familiar dio a conocer un escandaloso hecho que perturbaría la causa abierta.
Ricardo Daniel Carías, más conocido como "La Tota" Santillán murió a sus 57 años el 23 de septiembre de 2024 tras haber sido condenado a 5 años y 6 meses de prisión en 2023 por ejercer violencia de género y amenazar a la madre de dos de sus hijas, Sol Fiasche, y a su expareja Fernanda Vives. El famoso permanecía en libertad mientras esperaba la confirmación de la condena por parte de la Cámara Criminal y Correccional.
Desde "Mitre Live", Juan Etchegoyen reveló que el número de teléfono que tenía el conductor fue vendido en medio de la investigación judicial que se había reabierto. "Quiero abrir el programa de hoy con una información de último momento que hará mucho ruido porque de ser así es escandaloso lo que está pasando con este tema", comenzó diciendo el conductor.
Siguiendo con su información, Juan afirmó: "Estoy en contacto con la familia de la Tota Santillán que está indignada porque me confirman que se vendió el número de celular que usaba la Tota. El problema es que estaba investigándose la muerte del conductor".
Los familiares manejan un nivel de frustración y angustia descomunal. "Lo que sostiene la familia de Daniel es que ese número de celular no se podía vender porque justamente estaba en fiscalía el teléfono. No se puede transferir ese número porque estaba bajo investigación porque ellos sospechan que a la Tota lo mataron", agregó Etchegoyen en las últimas horas.
Este giro en la gestión de las pruebas añade hermetismo a una causa sensible. La justicia aún debe determinar las causas fehacientes del deceso. Sin embargo, la venta de la línea telefónica plantea interrogantes críticos sobre la custodia de la evidencia. La resolución de este conflicto será determinante para garantizar la transparencia del proceso judicial.


