FARÁNDULA

Georgina Barbarossa desató su furia por el Martín Fierro que ganó Wanda Nara: "No voy a ir más..."

La conductora explotó en vivo por la estatuilla que se llevó su colega y compañera de canal. Cree que después de 27 años se lo merecía. ¡Mirá el video!

Georgina Barbarossa no se guardó nada cuando la inundó la bronca porque Wanda Nara ganó como Mejor Conductora y ella, con 27 años de carrera, quedó afuera. Al día siguiente de la ceremonia de los Martín Fierro, en la que se reconcilió con Moria Casán, Barbarossa soltó una frase que retumbó en Telefe y que traerá un escándalo gigante.

La noche de la entrega ya había dejado pistas. Cuando leyeron el nombre de Wanda Nara, la cámara encontró a Georgina Barbarossa con una cara que no necesitaba traducción. "Otra vez", parecía decirle al espejo. Su hijo, que la acompañaba, metió un dedo índice al aire y en dos segundos los tuiteros ya lo interpretaron: estaba señalando un choreo. El periodista Leo Arias lo subió al toque: "Mucho malestar con APTRA, sienten que esta era la noche después de 26 años conduciendo".

Pero lo grosso vino al día siguiente, en "A La Barbarossa". Georgina soltó todo sin vueltas. "Estaba medio enculada porque no había ganado", arrancó, bien argentina. "Pensé que como le dieron el del programa a Vero, a mí me daban el de conductora. No me gustó que lo ganara Wanda porque hace 27 años que estoy al frente y siento que me lo merecía. Dije ‘otra vez'. Me quería ir a casa". Todo eso lo contó con los dientes apretados, pero sin perder el humor negro que la caracteriza.

Después, en una charla con Baby Etchecopar en Radio Rivadavia, Barbarossa puso los puntos sobre las íes. "No nos tenemos que enojar con Wanda Nara. La bronca es con APTRA y con la gente de Telefe", aclaró. 

Y ahí soltó la frase que terminó de incendiar el asado: "Hace 27 años empecé a conducir, vengo del teatro, y en estos cinco años venimos con mucho éxito y rating. La gente nos elige". También remarcó que ella no es periodista de formación, así que se pasa las horas leyendo diarios, mirando noticieros y estudiando para no quedar mal. "Es una gran responsabilidad", dijo.

El tema viene de antes. El año pasado ya se había quedado afuera de la nominación en la misma categoría. Y este año, para colmo, su programa tampoco ganó el premio de su rubro; se lo llevó Cortá por Lozano. Hasta hoy, Georgina Barbarossa sigue sin tener un Martín Fierro como conductora. Para muchos, eso es un baldazo de agua fría para una carrera enorme, llena de teatro, rating y códigos con la gente.

Lo que pasó con Barbarossa no es solo el berrinche de una figura famosa. Es un termómetro de cómo funcionan los premios en el mundo del espectáculo argentino. Por un lado, está el derecho a sentirse ninguneada después de casi tres décadas laburando frente a cámara. Por otro, la realidad de que los Martín Fierro no siempre premian trayectoria, ni rating, ni cariño del público; muchas veces responden a lógicas internas, cuotas de poder en los canales y amistades estratégicas.

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