FARÁNDULA

Christian Petersen y su impactante revelación post trauma: "Háganse chequeos..."

El chef contó por primera vez como algunos antecedentes de salud y un año de estrés extremo lo pusieron al borde de la muerte en la montaña, y dio el consejo médico que todos deben escuchar.

El chef Christian Petersen volvió al centro de la polémica tras sus declaraciones sobre el episodio que casi le cuesta la vida en una excursión al volcán Lanín. Recibió el alta médica luego de 26 días internado en terapia intensiva por una falla multiorgánica y decidió contar su versión, desmintiendo además el comunicado oficial de la Asociación de Guías de Montaña. Pero lo más impactante fue la confesión de un antecedente clave: reveló que tuvo un problema cardíaco antes de subir al Lanín, un detalle que puso todo en otra perspectiva.

En una entrevista con Alfredo Leuco en "Le doy mi palabra" (Radio Mitre), Petersen reconstruyó su calvario. "No me acuerdo mucho de lo que me pasó, digamos, después de bajar el volcán. Me acuerdo un poco de cuando me desperté en el Hospital Alemán. Pero ya habían pasado treinta días", relató. El chef repasó un año personalmente devastador, marcado por el estrés extremo de manejar 450 empleados y una profunda pena: Murió un socio suyo, joven, apenas un mes antes, un golpe que lo acompañó emocionalmente hasta la montaña.

A ese duelo se sumaron otros factores. "Treinta días antes de viajar a San Martín de los Andes, había ido a Brasil, me había intoxicado y esas tres cosas más la montaña, me desató una arritmia", explicó. Petersen admitió que ignoró las señales de su cuerpo. "Esa arritmia, sumado a todo lo que tenía, según el doctor tenía miocarditis, ya tenía el corazón inflamado antes de subir al Lanín y estaba re estresado, y no me di cuenta". Subió con un grupo de alto rendimiento; todos hicieron cumbre, menos él.

El momento crítico llegó durante el descenso. "El guía me ve alterado y llama la ambulancia, y la ambulancia me dice: ‘Estás con arritmia'", contó. Su memoria se vuelve borrosa desde ese punto. Su relato también sirvió para que Christian Petersen desmintiera a los guías del volcán de Lanín, quienes en un comunicado sugirieron que no estaba en condiciones físicas para la travesía. "Si me hubiera escuchado, no hubiera subido", reconoció el chef, aunque su versión sobre la asistencia recibida en la montaña difiere de la oficial.

Retornando a su vida normal, con los problemas que conlleva, Petersen enfatizó un mensaje crucial de prevención. "Escúchense mejor, háganse mejores chequeos. Tuve la suerte que los guías eran superprofesionales", admitió. Su experiencia funcionó como una advertencia pública sobre la importancia de los controles médicos, incluso para quienes, como él, se consideran en excelente estado físico y entrenan varias horas al día.

Hoy, el chef agradece a los profesionales que lo salvaron y reflexiona sobre el episodio con otra mirada. Su conclusión es clara: la pasión por el deporte y la naturaleza nunca debe opacar las señales del cuerpo. Su historia es un llamado de atención para todos.

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