El Indio Solari es Doctor Honoris Causa de la UBA: "Estoy muy feliz..."

El cantante recibió el máximo galardón académico en un acto con ausencia, emociones y una plaza llena de seguidores. ¡Mirá los videos!

La Universidad de Buenos Aires le entregó el Doctorado Honoris Causa al Indio Solari. El acto se realizó el viernes 15 de mayo de 2026 en el Aula Magna de la Facultad de Medicina. Pero el músico no estuvo allí. Envió un mensaje grabado desde la distancia. Y aún así, la ceremonia desbordó emoción.

Las autoridades académicas presidieron el evento. El rector Ricardo Gelpi y el vicerrector Emiliano Yacobitti encabezaron la mesa. El Consejo Superior de la UBA ya había aprobado la distinción semanas antes. Y en el momento de la lectura de la resolución, el público dentro del aula estalló en aplausos. Pero afuera pasaba algo todavía más potente.

Plaza Houssay se llenó de gente. Cientos de seguidores del Indio siguieron la transmisión en directo. Pantallas gigantes llevaron cada minuto de la ceremonia a quienes no pudieron entrar. La UBA preparó ese operativo para que nadie se quedara afuera de un reconocimiento histórico. Porque nunca antes la academia había abrazado con tanta fuerza a un ícono del rock nacional.

Yacobitti tomó la palabra y soltó frases que quedarán para el recuerdo. Dijo que Solari es "un artista que hizo de la originalidad una ética". También lo definió como alguien que construyó "uno de los lazos más intensos entre un músico y su comunidad en la historia cultural del país". Y remató: "La mayor ambición posible no es la fama ni el dinero sino la justificación de una vida entera a través del trabajo". Esas palabras retumbaron en el Aula Magna. Afuera, en la plaza, algunos se quebraron.

El vicerrector planteó que las letras del Indio "merecerían estar en las aulas". Una declaración fuerte para una universidad que durante años miró con sospecha a la cultura popular. Pero este acto, justamente, buscó romper esa barrera. La poesía de los recitales multitudinarios, según Yacobitti, también construye conocimiento.

Como Solari no viajó, la entrega simbólica del diploma y la medalla recayó en Gaspar Benegas. El guitarrista, miembro de Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado, recibió los honores en nombre del músico. Y después, Benegas subió al escenario. No vino solo. Lo acompañó un octeto de cuerdas. Juntos desplegaron un repertorio que hizo temblar la estructura: "El tesoro de los inocentes", "Salando las heridas" y "Yo caníbal". En este último tema, la voz grabada del Indio se coló por los parlantes. El momento generó una emoción tan intensa que varios académicos se secaron los ojos.

El mensaje que cruzó la pantalla

El broche de oro llegó con un video. Solari grabó un saludo especial. Allí, con su tono pausado y esa forma única de estar en el mundo, el músico agradeció. Dijo, textual: "Quería agradecerles, tanto al rectorado como a todos aquellos que han impulsado esta distinción, que a mí me pone muy feliz. Les mando un gran abrazo y muchas gracias". El aplauso duró varios minutos. No paraba. Adentro y afuera, todos celebraban lo mismo: la UBA le reconocía al Indio lo que los hinchas sabían desde siempre.

La resolución del Consejo Superior detalló los motivos de la distinción. Mencionó "más de cinco décadas de trayectoria". Destacó la consolidación de un "lenguaje propio, crítico de la realidad social, el poder y las desigualdades". Y subrayó "una relación singular y profunda con su público". 

Los álbumes nombrados forman parte del ADN argentino: "Gulp!" (1985), "Oktubre" (1986), "Un baión para el ojo idiota" (1988), "La mosca y la sopa" (1991), "Lobo suelto, cordero atado" (1993) y "Luzbelito" (1996). También la etapa solista con "El tesoro de los inocentes" (2004), "Porco Rex" (2007), "El perfume de la tempestad" (2010), "Pajaritos, bravos muchachitos" (2013) y "El ruiseñor, el amor y la muerte" (2018).

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