FARÁNDULA

Gladys "La Bomba Tucumana" se besó en "Gran Hermano" con Zunino, mucho más joven que su hijo: "Yo no tengo problemas con la edad..."

Dentro de la casa del reality de Telefe, conducido por Santiago del Moro, saltó un nuevo escándalo. Gladys, de 61 años, tuvo un gesto romántico con el participante de 25. ¡Mirá el video en la nota!

El ingreso de La Bomba Tucumana a "Gran Hermano Generación Dorada" generó un gran escándalo, en medio de unas semanas turbulentas. La cantante, que hace poco sufrió la muerte de su pareja, entró a la casa con buena onda y ganas de jugar en serio. Así comenzó un vínculo de amistad y algo más con Zunino, incluso enfrentándose con Luana por celos. En las últimas horas, mientras todos estaban perplejos por Brian Sarmiento y el comunicado del Big sobre los complots, hubo un acercamiento entre Gladys y Zunino. En la noche, en medio de un juego, el joven le robó un beso. El escándalo estalló al instante.

La Bomba Tucumana no entró a "Gran Hermano" para pasar inadvertida o para hacer el papel de secundona. Si hay algo en lo que se destaca es en llamar la atención y volverse protagonista en cuestión de horas. En la casa rápidamente adoptó un papel central. Eso se confirmó ahora cuando logró su cometido de comerse la boca con Zunino. No fue casualidad. Viene cocinándose desde hace días.

Algo llamó la atención rápidamente: Gladys pegó onda de inmediato con Zunino, un jugador mucho más joven que ella, considerado uno de los "más hot" y "facheros" de la Generación Dorada. La atracción fue mutua. Pero la que tomó la iniciativa fue ella. La diferencia de edad, obviamente, fue el primer obstáculo. La Bomba tiene 61 años y Zunino apenas 25. Pero los 36 años que le lleva son solo un dato. Hay otros todavía más fuertes.

Él es bastante más joven que el hijo de ella, Tyago Griffo, que ya anda por los 33. Impresionante. Igual, ella no se hizo drama y le dio para adelante. "Yo no tengo problemas con la edad, eh. Siempre tuve parejas más jóvenes y mi último novio era mi bebé, yo le decía así", le tiró en uno de los tantos momentos donde la relación pasó del coqueteo a algo más. Bastaba que se quedaran solos para que empezara el flirteo.

Como se dice en el barrio, hacía rato que La Bomba venía calentando la pava con Zunino. Y él tampoco se alejaba del fuego. Le seguía la corriente, totalmente. Cuestión que ella no se iba a quedar con las ganas "de tomar el mate". Solo era cuestión de esperar, porque el momento iba a llegar. Y llegó.

Ocurrió durante la noche del jueves, madrugada del viernes. La Bomba no se aguantó más tanto ronroneo y tanto roce. Tomó el toro por las astas: le agarró la cara a Zunino y fue directo a la boca. No fue el beso del año, pero dejó claras sus intenciones. No fue una sola vez. Fueron dos. Y él se quedó ahí, "firmetex". Nada de correr la cara ni hacerse el tonto. Cero.

Se viene el estallido. La casa ya no habla de otra cosa. Mientras algunos festejan el romance incipiente, otros ponen el grito en el cielo por la diferencia de edad. Gladys, fiel a su estilo, no le da importancia. "Yo no tengo problemas con la edad", repite. Zunino, por ahora, disfruta del momento. El público, dividido. Pero una cosa es segura: la Bomba Tucumana volvió a hacer de las suyas. Y en "Gran Hermano", como en la vida, lo prohibido siempre llama más la atención.

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