FARÁNDULA

Tras ser condenado por el abuso a Thelma Fardin, una foto de Juan Darthés genera repudio en redes

Una imagen del actor con toga y birrete revolvió las redes. Convertido en pastor evangélico en Río de Janeiro, la Justicia brasileña ratificó la sentencia y deberá dormir en la cárcel.

La Justicia brasileña confirmó el martes 5 de mayo la condena a Juan Darthés a prisión por abuso sexual agravado contra Thelma Fardin. Tras la felicidad de la víctima por sentir que su voz fue escuchada, una nueva polémica se generó por una foto vieja de Darthés, que volvió a circular como reguero de pólvora. 

La imagen no es nueva, pero pegó como un martillazo. Juan Darthés aparece con toga, birrete y un diploma en la mano. Su esposa, María del Carmen Leone, lo acompaña con vestimenta similar. La escena, difundida por "Infama" (América TV), parece una graduación religiosa. Ocurrió en Brasil, antes de que la Justicia lo condenara a prisión por el caso de Thelma.

Según fuentes periodísticas, el actor se convirtió en pastor evangélico y hasta lideró una iglesia en Río de Janeiro. Allí reside desde que la denuncia de Thelma explotó en los medios. La foto, al reaparecer, encendió el debate en las redes. Para algunos, una muestra de cinismo. Para otros, un intento de lavar su imagen buscando un ropaje espiritual.

Tras ser condenado por el abuso a Thelma Fardin, una foto de Juan Darthés genera repudio en redes

Pero la condena llegó igual. La Justicia brasileña lo declaró culpable. Y Thelma Fardin, lejos de guardar silencio, escribió un mensaje que dio la vuelta al mundo: "Ganamos otra vez. Con todo mi corazón quiero agradecerles a cada persona que me apoyó en este proceso".

La actriz destacó el acompañamiento de estos años. Y agregó: "Fue un recorrido arduo, pero es una sensación de mucho orgullo y una victoria enorme, personal, de un equipo muy grande y de toda una sociedad". También remarcó la importancia de no "mirar para otro lado" frente a casos de abuso.

Lo curioso, o trágico según se mire, es que Darthés ya se había pronunciado años atrás. En diálogo con Mauro Viale para A24, fue tajante: "Yo estoy muerto. Dos veces no me pueden matar. Lo único que me interesa es decir mi verdad. Nunca hice eso. Yo nunca violé y nunca acosé a nadie". Esa declaración, que en su momento algunos tomaron como una defensa desesperada, hoy suena a un epitafio anticipado.

Este caso condensa varias capas de una misma tragedia. Por un lado, la foto de Darthés con vestimenta pastoral muestra una estrategia de supervivencia personal: transformarse, buscar un nuevo rol social, quizás redimirse desde la fe. Pero la Justicia no convalidó esa conversión. La condena por abuso pesa más que cualquier diploma religioso.

Por otro lado, la reacción de Thelma Fardin marca un antes y un después en la forma de enfrentar estos procesos. Ya no es la víctima que pide perdón por existir. Es una mujer que celebra una victoria colectiva. Su mensaje habla de "nosotros", no de "yo". Eso cambia el eje. Y esa frase de "no mirar para otro lado" resuena en una sociedad que durante décadas miró hacia el costado cuando un poderoso le levantaba la mano a una mujer.

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