FARÁNDULA

Ulises Bueno homenajeó al Indio Solari y lloró mientras cantaba "Ji Ji Ji": "La emoción lo..."

El cuartetero se quebró dando un show en San Francisco, Córdoba. El público cantó a todo pulmón y nadie quedó indiferente. ¡Mirá el video!

La muerte del Indio Solari sacudió a todo el país el viernes 5 de junio, con un velatorio que comenzó el domingo y se extenderá por tiempo indeterminado. Durante el fin de semana, muchos artistas homenajearon al cantante con gestos, palabras y canciones. Incluso Lali Espósito en su primer River hizo el estribillo del "pogo más grande del mundo". Y en Córdoba, Ulises Bueno le rindió un tributo que nadie esperaba. En medio del baile de Bomberos de San Francisco, el referente del cuarteto se mandó una versión de "Ji Ji Ji" que lo dejó hecho un mar de lágrimas. El público, entregado, cantó cada estrofa como si fuera una despedida. La postal se volvió viral al toque.

Ulises Bueno no la pasó bien. Pero mal, de esos que al artista le cuesta seguir. La noche del sábado, en la ciudad de San Francisco, el cuartetero se subió al escenario del tradicional baile de Bomberos con una mochila pesada: la muerte del Indio Solari, ocurrida apenas 24 horas antes, todavía pegaba fuerte en todo el país.

El cantante, hermano de Rodrigo y figura consagrada del cuarteto cordobés, decidió romper el libreto. En vez de seguir con su repertorio habitual, agarró la guitarra y largó los primeros acordes de "Ji Ji Ji", uno de los himnos de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota. La elección no fue casual. El Indio acababa de partir y el mundo del rock, el cuarteto y la música popular argentina lloraban la pérdida.

Al principio, Ulises bancó la parada. Cantó firme, mirando al público que llenaba el lugar. Pero a medida que la canción avanzaba, la cosa se le complicó. La voz le tembló. Los ojos se le pusieron vidriosos. Hasta que, de repente, no pudo más. Las lágrimas le corrieron por la cara mientras seguía entonando el clásico "Ya no sé, ya no sé, ya no sé qué hacer conmigo". El público, que al principio cantaba a los gritos, se entregó del todo. Algunos aplaudían, otros lloraban junto a él. La conexión fue total.

Esa postal, cruda y real, recorrió las redes sociales en cuestión de minutos. Los usuarios destacaron la honestidad del gesto. Porque Ulises, que viene de una familia de artistas y conoce el rigor del escenario, no fingió. Se quebró como un fan más, como un argentino más que despedía a un referente único.

Ulises Bueno, con su llanto sincero y su versión de "Ji Ji Ji", hizo algo que pocos logran: mostrarse frágil frente a miles de personas. Y eso no lo debilitó, todo lo contrario. Lo puso a la altura de la ocasión. Porque el Indio, en su lírica y en su misterio, siempre defendió la autenticidad por encima de la pose. 

Y ese sábado, en San Francisco, un cuartetero cordobés le devolvió el favor con lágrimas y memoria. Así, con "Ji Ji Ji" sonando todavía en la cabeza de los presentes, quedó claro que el Indio no se va del todo. Se queda en cada nota, en cada llanto y en cada aplauso que brota del piso.

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