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La hija de Maru Botana, Sofía Solá, fue atropellada en Barcelona: "Susto y soledad..."

La modelo sufrió un accidente cuando usaba una bicicleta, y la sacudió la distancia y no tener a quién llamar. ¡Mirá el video en la nota!

Sofía Solá vive en Barcelona desde hace poco menos de un mes. La hija de Maru Botana se mudó a la ciudad condal para probar suerte en el mundo del modelaje y las influencias, luego de un breve retiro anunciado en redes. En la distancia, Sofía fue atropellada por una moto, y ella, en primera persona, dio detalles sobre el accidente que la dejó temblando.

Todo pasó mientras andaba en bicicleta por las calles de Barcelona. Usaba una de esas bicicletas de alquiler que están por toda la ciudad. En un momento, una moto la golpeó. El impacto la sorprendió. La policía llegó rápido. Las heridas visibles se redujeron a dos raspones. El único daño físico que persistió fue un gemelo tensionado por la descarga de adrenalina. Después, sola, fue hasta la farmacia. Compró calmantes, cremas, todo lo que encontró.

Sofía Sola está viviendo en Barcelona 
Sofía Sola está viviendo en Barcelona 

Pero el verdadero golpe no fue físico. Sofía lo contó en TikTok con una frase que heló la pantalla: "Seguí caminando y quería contarle a alguien lo que me había pasado. Y no podés. En el fondo, nadie sabe lo que le pasa al otro. Y a mí recién me habían atropellado, sola". Esa sensación la descolocó más que el dolor. "Creo que fue la primera vez en todo este viaje en la que realmente sentí un nivel de susto, soledad y de necesito a mi madre", confesó.

El resto del día lo cargó con lo que ella misma llamó "muy mal feeling". Esa angustia recién cedió entrada la noche. "Estoy viva", escribió después, casi como un mantra para recordárselo a sí misma.

La vida nueva en Barcelona

Hasta ese episodio, los meses en Barcelona habían transcurrido sin ese tipo de fisuras. Las bicicletas de alquiler eran parte de una rutina nueva: una forma de moverse por el barrio, de conocer la ciudad a su ritmo y de sentirse, aunque sea en lo pequeño, parte de un lugar que todavía está aprendiendo a habitar.

Sofía también mostró el lado más mundano de vivir afuera. Combina las actividades con la agencia de modelos que la convocó con turnos en el local que su madre tiene en la ciudad. No es la imagen glamorosa que algunos esperarían de alguien que se fue a probar suerte en el modelaje europeo. 

Es una agenda partida entre castings y mostrador, entre fotos y trabajo de local. Esa combinación generó preguntas entre sus seguidores. Algunos cuestionaron que se presentara como modelo sin una carrera consolidada en el rubro. Sofía no esquivó esos comentarios: reconoció que está en un momento inicial y que construir algo en ese mundo lleva tiempo.

La decisión de irse y el sostén de la terapia

La mudanza no fue impulsiva ni repentina. El año anterior estuvo a punto de irse, pero algo no cerraba. "Me di cuenta que me estaba yendo de Buenos Aires por un sentido de escapatoria... me quería ir buscando una nueva experiencia y nada peor que irte a un viaje en busca de nada", explicó. Ese freno fue, paradójicamente, lo que terminó empujándola hacia adelante.

El proceso tuvo un sostén concreto: la terapia. Desde ese trabajo personal empezó a encontrar en las redes y en el modelaje algo que la apasionaba de verdad. "Cuando empecé a estar más en lo que es el trabajo de influencer y modelo, me di cuenta que era todo un trabajo que a mí me encanta y me fascina", contó.

La oportunidad concreta llegó en enero. Una agencia de modelos de Barcelona la convocó a una reunión. La seleccionaron. Decidió mudarse por unos meses para probar suerte. Viajó con miedo y con entusiasmo a partes iguales, consciente de que no tenía garantías de nada. Y la realidad se lo demuestra día a día.

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