POR LA RED

La hija mayor de Abel Pintos y Mora Calabrese se fue del país y contó los motivos: "Estoy..."

Guillermina Calabrese Pintos, de 18 años, se fue a vivir a Sídney. Ella misma contó en redes por qué tomó esa decisión y mostró su nueva rutina.

A pocas horas de que Abel Pintos junto a su esposa Mora Calabrese y su hijo se mostraran en la función de prensa de "Willie Wonka y la fábrica de chocolate", trascendió una inesperada noticia referida a su hija mayor, Guillermina Calabrese Pintos. Es que la joven de 18 años empacó las valijas y se fue a vivir a Australia. La joven eligió Sídney como destino para una experiencia educativa y personal lejos de la Argentina. En sus redes sociales compartió imágenes de playas, caminatas y rincones emblemáticos de la ciudad, pero también se tomó el tiempo para explicar el verdadero motivo de su mudanza. La noticia generó curiosidad entre los seguidores de la familia, que siguen de cerca cada paso de la adolescente en este nuevo continente.

Fue la propia Guillermina quien salió a aclarar todo en sus publicaciones. "Buenas noches para mí. Estoy estudiando inglés en el campus internacional de EF Sydney", escribió, despejando cualquier especulación. La hija del reconocido cantante reveló que su objetivo principal es perfeccionar el idioma y continuar su formación académica.

Pero esto no es nueva en ella: "Viajé por segunda vez con EF Argentina. Ya fui estudiante en EF Santa Bárbara y elegí EF Sydney como mi segundo destino", contó. Australia, entonces, se convirtió en la escala siguiente de un plan de estudios pensado para sumar cultura y experiencia de vida.

La hija mayor de Abel Pintos y Mora Calabrese se fue del país y contó los motivos: "Estoy..."

Las redes de Guillermina muestran a una joven que no solo asiste a clases, sino que aprovecha cada rincón de Sídney. Postales de la Ópera, caminatas por la costa y atardeceres frente al mar alimentan su feed. Ella misma admitió que busca equilibrar las exigencias académicas con la chance de explorar una cultura diferente. "Conocer nuevos paisajes", resumió. La libertad de vivir sola, lejos del ojo público que siempre acompañó a su familia, parece ser otro de los atractivos de esta aventura australiana. Sus seguidores la llenaron de mensajes de aliento y orgullo por semejante decisión.

Mientras su hija se adapta al inglés y al ritmo de Sídney, Abel Pintos vivió hace dos meses un momento insólito en la tele. En abril, durante el programa "Es mi sueño" (eltrece), apareció Nicolás Zárate, un camionero de Entre Ríos, con un parecido físico asombroso al cantante. El jurado y el público no dieron crédito: las facciones, la sonrisa y hasta los gestos eran un calco. Abel subió al escenario, lo abrazó y largó entre risas: "¿Hacemos el meme de Spiderman?". Los dos se señalaron, recreando la famosa imagen de los tres hombres araña. "Yo creo que uno de los dos es producto de la inteligencia artificial del otro", bromeó Abel. Jimena Barón sumó: "Son hermanos".

El contraste entre la partida de Guillermina hacia el exterior y el momento cómico que protagonizó su padre en la tele dibuja dos caras de una misma familia: una, la de la hija que busca su propio camino lejos del foco; la otra, la del padre que, incluso sin buscarlo, se vuelve tendencia por un doble accidental. Ambos episodios, aunque sin conexión directa, hablan de cómo la exposición pública se vive de maneras distintas según la generación y el rol. Guillermina eligió el silencio productivo de un campus en Sídney para crecer. Abel, mientras tanto, sigue cosechando anécdotas que confirman su lugar en el corazón del público argentino. La hija del cantante demostró que, a los 18, las raíces familiares no impiden emprender vuelos propios. Y que Australia, con sus playas y sus clases de inglés, puede ser tan buena maestra como cualquier escuela argentina.

Esta nota habla de: