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Mery del Cerro causó preocupación al mostrarse internada y reveló el diagnóstico que cambiará su vida: "No me venía sintiendo bien..."

La actriz se sinceró en Instagram desde una camilla, con suero y estudios en curso. Inflamación y dolor crónico como síntomas.

Mery del Cerro preocupó a sus seguidores al contar que no andaba bien de salud. A pocos días del casamiento de Rochi Igarzábal, donde la modelo se reencontró con sus compañeros de "Casi Ángeles", Mey mostró una foto desde una clínica con suero en el brazo y contó que decidió hacerse estudios completos. Los fuertes síntomas, inflamación sistémica, falta de energía y dolor crónico, la obligan a cambiar su rutina.

Mery del Cerro siempre mostró una vida activa, llena de viajes, trabajo y sonrisas en la tele. Pero detrás de esa fachada de energía constante, la actriz de "Margarita" (HBO Max) venía arrastrando un malestar que prefería ocultar. Hasta que dijo basta. En las últimas horas, subió una historia a Instagram que paró el dedo de todos sus seguidores: apareció recostada en una camilla, con una blusa blanca, un chaleco marrón y un suero conectado a su brazo. "No me venía sintiendo bien y decidí entender qué me pasaba de verdad", escribió junto a la foto.

Mery del Cerro causó preocupación al mostrarse internada y reveló el diagnóstico que cambiará su vida: "No me venía sintiendo bien..."

La imagen no era para causar alarma, sino para mostrar que se puso las pilas con su salud. "Estoy haciendo un estudio súper completo", aclaró. Y enseguida largó la posta: los médicos le detectaron inflamación sistémica, falta de energía, dolor crónico y SIBO. Este último es un desorden digestivo que suena complicado pero se explica fácil: el intestino delgado se llena de bacterias que no tendrían que estar ahí en esa cantidad. Eso genera hinchazón, dolor abdominal, malestar para hacer la digestión y problemas para absorber los nutrientes. 

Mery no se quedó con los brazos cruzados. Apenas recibió el diagnóstico, armó un plan de ataque. En sus redes detalló el tratamiento paso a paso: sueroterapia (esos famosos IV drips que tanto se usan ahora), un protocolo antiinflamatorio a medida y NAD, una sustancia que se usa para mejorar la energía celular. También suma suplementación personalizada, con vitamina D incluida, y sesiones de kinesiología para un dolor lumbosacro que la venía matando. "Recién empiezo, pero ya entenderlo cambia todo", tiró con ese optimismo que la caracteriza.

El caso de Mery puso el foco en el SIBO, una condición que cada vez afecta a más gente, sobre todo mujeres. Los especialistas explican que el intestino delgado, en condiciones normales, tiene pocas bacterias. Cuando esas bacterias se multiplican sin control, interfieren en la digestión y la absorción de vitaminas. 

Los síntomas más comunes son hinchazón después de comer, fatiga crónica, diarrea o estreñimiento, y un malestar general que muchos confunden con estrés o mala alimentación. La clave, dicen los médicos, está en la detección temprana y un abordaje integral que combine antibióticos específicos, cambios en la dieta y suplementación.

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