La "Placa Planta" puso contra las cuerdas a varios participantes en "Gran Hermano": "Quedamos en la lona..."
La producción del reality de Telefe dinamitó la casa con una jugada letal: todos nominados. Nueve se salvaron por ahora. Seis esperan su sentencia. Más detalles en la nota.
"Gran Hermano" sacudió el tablero esta semana con la "Placa Planta". La producción mandó a todos los 15 participantes al paredón. Tras el error de porcentajes en la placa de eliminación del lunes, el público salvó a nueve y seis quedaron a un paso de la doble eliminación. El resto, con el cuchillo entre los dientes, pero mucha preocupación.
La casa de "Gran Hermano Generación Dorada" dejó de ser un living cheto para convertirse en un ring de boxeo sin esquinas. La jugada de la producción, conocida como "Placa Planta", le puso fin a las siestas estratégicas y a los grupitos que se rascaban a dos manos. La consigna fue simple, pero letal: todos nominados, sin excepción. El público, con el voto negativo en el puño, decidió quiénes seguían y quiénes quedaban a centímetros del abismo.
La bomba explotó después de la salida de Daniela De Lucía. Ese cachetazo dejó a la casa temblando, pero la producción no se quedó ahí. Quiso barrer la mesada: sacar a los que ocupan lugar sin hacer ruido, a los que pasan desapercibidos como un mueble más. Por eso, Santiago del Moro, con ese tono que mezcla la seriedad del noticiero con el chisme del almacén de barrio, fue anunciando los salvados al azar.
Los primeros en agarrar el teléfono y avisarle a la familia que seguían fueron Manu Ibero, Cinzia Francischiello, "La Bomba Tucumana" (Gladys) y Yanina Zilli. Después se sumaron Luana Fernández, Tamara Paganini, Emanuel Di Gioia, Danelik Galazán y Jennifer "Pincoya" Galvarini. Ellos nueve sacaron pasaje a la semana que viene.
¿Y los otros? Seis quedaron en la cornisa, con los dedos de los pies colgando. Los que esta noche (miércoles 13 de mayo) pueden agarrar la valija son: Lolo Poggio, Grecia Colmenares, Juan "Juanicar" Caruso, Franco Zunino, Titi Tcherkaski y Eduardo Carrera. En las redes sociales, la gente los clavó con el rótulo de "plantas", esos que se la pasan mirando el techo o repitiendo "todo bien, che" sin generar una sola discusión que valga la pena. El público fue claro: "Fuera plantas", y los dedos no temblaron a la hora de señalar.
Pero ojo, el baile recién empieza. Los que se salvaron tampoco pueden dormirse en los laureles. La dinámica se partió al medio. Las alianzas que parecían de hormigón armado ahora son arena mojada. Un par de grupos ya empiezan a mirarse de reojo.
Del Moro ya adelantó que el domingo no solo será la gala de eliminación, sino que se abre la puerta giratoria para el repechaje. Y ahí vuelven los nombres que hacen ruido: Yipio, Andrea del Boca (los dos se fueron por motivos personales), y suenan también Brian Sarmiento, Solange Abraham y hasta Carmiña Masi, esa que rajaron por comentarios racistas y que ya está afilando las uñas en las redes pidiendo revancha.
Lo que hizo la producción con la "Placa Planta" no es un capricho. Es una cirugía mayor. Este reality, sobre todo en su versión "Generación Dorada", corría el riesgo de volverse un geriátrico de famosos que vinieron a cobrar el cheque y a mostrar la cara conocida sin jugarse un peso. Al poner a todos en la misma bolsa, "Gran Hermano" le devuelve la tijera al público. El espectador se convierte en el verdadero director de casting: corta a los que no dan espectáculo. Porque al fin y al cabo, un reality sin conflicto es como un asado sin carne: se llena de humo pero no alimenta.
La tensión de esta semana no es un accidente, es una advertencia. Los que se quedan saben que el tiempo de la especulación se terminó. El repechaje, además, viene a meter más fichas en el tablero. Si vuelve alguien con sed de venganza o un outsider con hambre de cámara, los que hoy se salvaron podrían pasar mañana a ser las nuevas plantas.
El juego se puso heavy, el público tiene el control remoto con la pila nueva, y los seis nominados solo pueden rezar o hacer el show de sus vidas en las últimas 24 horas. Bienvenidos a "Gran Hermano" sin red, donde el único que salva es el que te ve por tele.



