Rating: Mario Pergolini tocó fondo con "Otro día perdido", a pesar de la presencia de una reconocida actriz
El conductor no logra levantar los números de su regreso a la TV abierta, y ni siquiera la presencia de una figura como Dolores Fonzi logró salvar la noche.
Después de quince años lejos de la televisión abierta, Mario Pergolini volvió este año al ruedo con “Otro día perdido”, su apuesta más personal dentro del prime time. El ciclo, que debutó el pasado 14 de julio, buscó abrirse paso frente a tanques de Telefe como "La Voz Argentina" y “MasterChef Celebrity”, dos gigantes que vienen marcando la agenda nocturna, pero esta vez, tocó el punto más bajo en 3 meses y medio a pesar de contar con la presencia de la hipnótica actriz, guionista y directora Dolores Fonzi.
El programa forma parte de la grilla de El Trece, en una franja donde el canal busca recomponerse en audiencia tras varios traspiés. “Otro día perdido” llegó con la intención de aportar un aire distinto: entrevistas largas, humor ácido y un tono reflexivo, lejos de los formatos de reality o panel. Con esa propuesta, Pergolini apostó por un público que busca algo más autoral y menos frenético que la televisión mainstream.
Con un formato cuidado y segmentos de entrevistas en profundidad, el programa se destaca como una de las pocas propuestas estilo “Late Night” de la pantalla chica actual. El punto fuerte suele ser el mano a mano de Pergolini con figuras reconocidas, donde se generan momentos de confianza y confesiones inesperadas. De hecho con Dolores se cruzó en temáticas que rodean el feminismo, como era de esperarse.
Sin embargo, las cosas no salieron como se esperaban. La presencia de Dolores Fonzi, actriz, guionista y directora de la premiada película “Belén”, no alcanzó para levantar los números. A pesar del interés que suele despertar su figura, la emisión marcó apenas 3.2 puntos de rating, el promedio más bajo en los últimos tres meses y medio.
Así, “Otro día perdido” volvió a quedar rezagado en la competencia nocturna. Aunque Pergolini mantiene su estilo irreverente y un público fiel, el desafío de recuperar terreno frente a los grandes formatos de entretenimiento sigue siendo una tarea pendiente para el conductor.



