NOTICIAS

El genio de John: la canción que fue pura poesía y el caos detrás de su grabación

Entre tensiones creativas, egos heridos y desencuentros con McCartney, John Lennon defendió “Across the Universe” como su obra más pura. Una joya lírica que sobrevivió al caos de los Beatles y al desencanto de su propio autor.

Para John Lennon, Across the Universe representaba la mejor letra que había escrito: una joya onírica que podía sostenerse por sí sola. Sin embargo, el ex Beatle no dudó en señalar que la versión que terminó en Let It Be fue, según sus propias palabras, un “pésimo trabajo” discográfico, en parte por lo que definió como un “sabotaje subconsciente” de Paul McCartney.

Lennon nunca fue de callarse. Si algo no le gustaba, lo decía sin filtro, y con Let It Be, el último álbum publicado por los Beatles en 1970 no hizo la excepción. Aunque reconocía momentos de inspiración genuina, consideraba el disco irregular y criticaba varios de sus temas. Incluso llegó a decir que la canción principal, Let It Be, le resultaba “demasiado celestial” y que “no tenía nada que ver con los Beatles”.

 

 El genio de John: la canción que fue “pura poesía” y el caos detrás de su grabación
 El genio de John: la canción que fue “pura poesía” y el caos detrás de su grabación

La canción más espiritual de Lennon

En ese contexto de desencanto y agotamiento creativo, hubo una excepción: Across the Universe. Para Lennon, ese tema se alzaba por encima de todo el resto. En una entrevista de 1970 afirmó que la letra era “una de las mejores que he escrito”, y hasta llegó a decir que “podría ser la mejor”.

El propio músico explicaba que la fuerza del tema estaba en su lírica: “Es buena poesía, o lo que sea que se llame eso”, dijo. Según él, la letra se mantenía firme incluso sin necesidad de melodía. Escribió la canción en una noche de insomnio, y su tono onírico, abstracto y cargado de imágenes la volvió única en su catálogo. Basta leer su inicio para entenderlo:

“Las palabras fluyen como una lluvia interminable en un vaso de papel / se deslizan salvajemente mientras se deslizan a través del universo.”

Across the Universe funciona como un himno a la quietud y la trascendencia, tejiendo una sensación de calma y escape en medio del caos. Su mezcla de melancolía y esperanza anticipaba, sin saberlo, el clima emocional que rodeaba el final de los Beatles.

   

 

Un “sabotaje subconsciente” y una grabación frustrada

Aun así, Lennon quedó profundamente decepcionado con la grabación final. “Fue una pésima grabación de un gran tema, y me desilusionó mucho”, confesó años más tarde. El productor Phil Spector había rescatado la canción de los archivos y le añadió nuevas capas de sonido, pero el resultado no lo convenció. Según John, su voz sonaba desafinada: “porque estaba psicológicamente destruido y nadie me ayudaba”, y las guitarras también estaban fuera de tono.

La tensión con McCartney tampoco ayudó. Lennon sostenía que, mientras se dedicaban horas a perfeccionar las composiciones de Paul, cuando se trataba de las suyas el ambiente se volvía más laxo, experimental y poco comprometido. Esa diferencia de trato, decía, era una forma de “sabotaje subconsciente”.

Así, Across the Universe quedó como una paradoja hermosa: una canción sublime, nacida en medio del cansancio, los egos y la inminente ruptura del grupo más grande de la historia del rock. Mística, ambigua y profundamente humana, la obra sigue siendo, medio siglo después, uno de los retratos más sinceros del genio de John Lennon y del universo turbulento que lo rodeaba.

Esta nota habla de: