Un hombre de 95 años lidera el club de fans de Taylor Swift más tierno del mundo
En un hogar de ancianos de Nebraska, Frank Uryasz Jr. convirtió su admiración por la cantante en una comunidad llena de música, amistad y esperanza. Los detalles, en la nota.
Pocos artistas logran lo que Taylor Swift genera: unir generaciones, derribar prejuicios y despertar emociones profundas en personas de todas las edades. Su música se convirtió en un lenguaje universal, capaz de conectar a adolescentes y adultos mayores con la misma pasión. Y en ese fenómeno global, un hombre de 95 años encontró una nueva forma de vivir el amor por la música y la amistad. Porque cuando algo te emociona, no hay edad para ser fan.
Desde su residencia en Remington Heights, Nebraska, Frank Uryasz Jr. lidera un club de fans de Taylor Swift que reúne a un centenar de adultos mayores que, inspirados por la artista, comparten canciones, bailes y actividades llenas de alegría.
El proyecto nació casi por casualidad, cuando su terapeuta ocupacional le recomendó escuchar una canción de Swift. Fue “Timeless (Taylor’s Version)” la que lo conmovió y lo animó a compartir la experiencia con sus vecinos. Desde entonces, el entusiasmo se multiplicó y el hogar se transformó en una pequeña comunidad “swiftie”.
Según publicó The Washington Post, los residentes de Remington Heights decoran sus habitaciones con imágenes de la cantante, llevan pins con la frase “Amo a Taylor”, y escuchan su música durante las sesiones de fisioterapia y los encuentros sociales.
Uryasz, además, personalizó su andador con motivos inspirados en Taylor, y lidera las reuniones semanales donde abundan los juegos, los bailes y las charlas sobre su ídola.
La directora de actividades, Becky Schindler, impulsó la construcción de una boletería y un colectivo turístico de cartón con la imagen de Swift. En los salones, los temas de la artista reemplazaron a clásicos como Elvis Presley y Johnny Cash, un cambio que simboliza el espíritu joven que ahora reina en la residencia.
Lo que empezó como un pequeño grupo de 20 personas superó todas las expectativas.
“La membresía, que Uryasz planeaba limitar a 20 personas, llegó a 100 en pocas semanas”, contó Sarah Zajic, terapeuta ocupacional del centro, al Washington Post. Incluso enfermeras externas pidieron unirse al club.
Durante las rutinas de ejercicio, los residentes bailan al ritmo de “Shake It Off” y conversan sobre las letras de las canciones mientras comparten anécdotas personales.
El bingo más esperado por los swifties mayoresEl entusiasmo por la artista estadounidense creció tanto que el 3 de octubre el gimnasio del asilo se convirtió en un espacio temático para celebrar el lanzamiento del nuevo álbum de la artista.
Entre partidas de bingo y encuentros semanales, el club refuerza el sentido de comunidad.
Uryasz, además, recorta artículos de prensa sobre Taylor y los comparte con su terapeuta como parte de su rutina diaria.
La dedicación es tan grande que el propio Frank pidió un tocadiscos para poder escuchar los discos de vinilo de su ídola.
Los residentes también construyeron una matrícula decorativa con la leyenda “TAYLOR SW1FT”, además de recibir pulseras y galletitas temáticas enviadas por simpatizantes del club desde distintos puntos del país.
Por iniciativa de Sarah Zajic, el hombre escribió una carta dirigida a Taylor Swift y a Travis Kelce, jugador de los Kansas City Chiefs, invitándolos a pasar por Omaha para una partida de bingo.
En la carta, Uryasz cuenta su historia de amor de más de siete décadas y ofrece consejos para un matrimonio duradero. El documento, firmado por toda la comunidad, busca captar la atención de la cantante y lograr una visita que sería histórica para los residentes.
Taylor Swift, un lazo que une generacionesLa presencia de Taylor en las conversaciones diarias cambió por completo la vida del hogar. Los organizadores aseguran que los residentes, que antes se retiraban temprano a sus habitaciones, ahora se quedan hasta tarde conversando, riendo y escuchando música. El ambiente se volvió más cálido, festivo y lleno de sentido de pertenencia.
Un final con esperanzaMientras esperan la respuesta de Taylor Swift, el club ya planifica nuevos eventos temáticos y actividades inspiradas en las coreografías virales de la artista.
Lo que comenzó como una simple recomendación musical se transformó en un fenómeno de unión y alegría.
En Remington Heights, la música de Taylor Swift no solo suena en los parlantes: suena en los corazones de quienes, a los 90 y pico, todavía creen en la magia de una canción.




