Callejero Fino reveló cómo son los "velorios tumberos": entre motos, música y códigos de barrio
El artista habló con Mario Pergolini sobre estos rituales urbanos que resignifican la despedida y generan debate por su intensidad y simbolismo
La visita de Callejero Fino a Otro día perdido dejó una escena que rápidamente dio que hablar. En diálogo con Mario Pergolini, el músico explicó cómo funcionan los llamados "velorios tumberos", una forma de despedida que rompe con los rituales tradicionales y responde a códigos propios de ciertos barrios.
Lejos del silencio solemne, estas despedidas se transforman en encuentros cargados de energía: motos que hacen rugir sus motores, música a alto volumen, bebidas que circulan y, en algunos casos, disparos al aire como gesto simbólico. Según el artista, no se trata solo de una provocación estética, sino de una forma distinta de vivir el duelo.
"Es algo que pasa. Mucha gente, cuando alguien muere, hace estas cosas. El velorio ya se ve desde otro ángulo: ya no es todo tristeza, sino que también se ve desde el lado de la alegría, de que la persona ya no sufre más", explicó, dejando en claro que su intención es visibilizar una realidad muchas veces ignorada.
En ese contexto, también se refirió al videoclip que generó repercusión, donde recrea este tipo de ritual: "Fuimos a un velorio y cantamos un par de temas. Llevamos armas porque así se hacen". La puesta, lejos de ser improvisada, buscó reflejar con fidelidad estas prácticas tal como se viven en determinados entornos.
Durante la charla, Pergolini planteó si este tipo de contenidos podía encasillarlo como artista, pero la respuesta de Callejero Fino fue contundente: "Esta es la realidad, es lo que pasa. Quizá otros tienen otro tipo de realidad, pero la nuestra se ve así o peor. No me parece mal mostrarlo porque todo el mundo tiene que saber lo que pasa; no es todo lindo".
Incluso el conductor se sumó al tono descontracturado con una reflexión propia sobre su despedida: "Cuando yo me muera, si están, háganlo, por favor. Corran a mi familia y empiecen", bromeó, aportando un cierre distendido a una conversación que abrió debate sobre las distintas formas de transitar el adiós.
Así, entre anécdotas y definiciones directas, la entrevista dejó al descubierto una mirada cruda y sin filtros sobre realidades que conviven fuera del circuito tradicional, pero que forman parte de una cultura urbana cada vez más visible.




