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Cinco discos de rock nacional que cumplen 25 años y siguen sonando actuales

A comienzos del nuevo milenio, en medio de crisis e incertidumbre, el rock argentino fue refugio y trinchera para una generación. Estos álbumes no solo marcaron la época, sino que aún resisten el paso del tiempo.  

Finales de los 90. El mundo se debatía entre miedos al “fin del mundo” y fantasías futuristas que nunca llegaron. En Argentina, la realidad era otra: recesión, desempleo en alza y un clima social cada vez más tenso bajo el espejismo agonizante de la convertibilidad. En ese contexto, el rock nacional se convirtió en algo más que música: fue una manera de decir lo que no se podía, de canalizar bronca y angustia, de encontrar identidad en medio del caos.

 

Cinco discos de rock nacional que cumplen 25 años y siguen sonando actuales 
Cinco discos de rock nacional que cumplen 25 años y siguen sonando actuales 

A 25 años de su lanzamiento, hay discos que no solo retratan ese momento, sino que siguen siendo claves para entender cómo sonaba y cómo sentía una generación que creció entre la esperanza y la desilusión.

Cinco discos que marcaron una época Momo Sampler – Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota


El último álbum de estudio de Los Redondos llegó en el año 2000 con una propuesta que iba más allá del rock clásico. Incorporó electrónica, música celta, arreglos de cuerdas, ritmos murgueros y samples, todo grabado en el estudio Luzbola del Indio Solari. Fue un cierre experimental y poderoso para una de las bandas más influyentes del país.

   

 

Cuentos decapitados – Catupecu Machu


Segundo disco de la banda y primero bajo un sello grande. Incluyó temas que se convirtieron en clásicos inmediatos como Y lo que quiero es que pises sin el suelo, junto a canciones intensas como Perfectos cromosomas y Entero o a pedazos. Consolidó a Catupecu como una fuerza en el rock argentino de los 2000.

     

 

Radio insomnio – Attaque 77


Octavo disco de la banda punk y punto de inflexión: Mariano Martínez pasó a tener un rol central en voz y composición. Entre sus canciones más recordadas están Jodie, Beatle y la versión de Resistiré, que se volvió un himno para muchos.

     

 

El salmón – Andrés Calamaro


Un proyecto monumental: cinco discos, 103 canciones y casi cinco horas de música. Fue el resultado de 100 días de creación intensa, donde Calamaro se dejó llevar por la experimentación y la libertad total. Temas como Tuyo siempre y No se puede vivir del amor quedaron grabados en la memoria del rock en español.

     

 

Shh – Adicta


En plena era de guitarras y distorsión, Adicta irrumpió con un debut electrónico, sensual y melancólico. Letras íntimas, sintetizadores y una estética distinta lo convirtieron en un disco de culto para quienes buscaban otra cara del rock argentino.

     

 

Un cuarto de siglo después, estos álbumes siguen sonando como testimonio vivo de una época y, al mismo tiempo, como obras que supieron trascenderla. Porque, como suele pasar con la buena música, no envejecen: se reinventan cada vez que alguien vuelve a escucharlos.

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