Indignación: robaron la placa en homenaje al Bombero Sánchez

El símbolo que recordaba al único mártir del cuerpo local fue sustraído a días de un nuevo aniversario y los Bomberos denunciaron que “no se llevaron solo metal, sino un pedazo de nuestra historia”.

Un hecho lamentable sacudió a los Bomberos Voluntarios: la placa conmemorativa que recordaba al “Bombero Sánchez”, colocada en uno de los pasos bajo nivel, fue robada a pocos días de un nuevo aniversario de su fallecimiento en servicio.

La pieza homenajeaba al único mártir del cuerpo local, un símbolo de sacrificio y compromiso con la comunidad. Su desaparición provocó profundo malestar, especialmente por la cercanía de la fecha que recuerda su entrega.

Desde el Cuartel Central emitieron un comunicado en redes sociales expresando su dolor y repudio: “A 10 días de un nuevo aniversario de nuestro único mártir, alguien robó esta placa. Un símbolo de memoria, de entrega y de un bombero que dio su vida por nuestra comunidad. No se llevaron solo metal: se llevaron un pedazo de nuestra historia. Pedimos respeto y empatía para que estcos hechos no vuelvan a repetirse”.

Quién fue el Bombero Sánchez

A finales de 1956, el país seguía convulsionado por el golpe de estado cívico-militar-eclesiástico que el año anterior había derrocado al presidente Juan Domingo Perón instaurando la autodenominada «Revolución Libertadora».

En junio, el Movimiento de Recuperación Nacional, al mando de los generales Juan José Valle y Raúl Tanco, organizó una rebelión armada peronista, con participación civil y militar. Pese a que fue sofocado, ese hecho fue uno de las que marco los años siguientes, signados por los fusilamientos de civiles y numerosos atentados.

Esos actos de violencia tomaban cada vez más fuerza con el paso de los días, y el 18 de diciembre se produciría en Quilmes un hecho que quedará por siempre en los libros de historia de la ciudad.

José María Sánchez, bombero voluntario de la Sociedad de Bomberos Voluntarios de Quilmes (SBVQ), se dirigió hasta el paso bajo nivel de la calle Salta, a metros de su casa, ya que le habían informado que en el lugar se encontraba un elemento sospechoso que a algunos vecinos les hacía creer que se trataba de un explosivo.

Al llegar, Sánchez comprobó que, en efecto, se trataba de un artefacto explosivo que, de estallar, haría que el paso peatonal y las vías del ferrocarril volaron por los aires, dando lugar a una tragedia que acabaría con la vida de decenas de personas.

Sabiendo que se exponía a perder la vida, pero consciente de su deber como rescatista, Sánchez intentó desactivar el explosivo colocándolo en un balde con agua. Sin embargo, la bomba le estalló en las manos, provocándole  la muerte de manera instantánea.

En ese mismo hecho resultó herido en una pierna un vecino de Sánchez, Jaime Campos, quien había llegado para asistirlo.

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