Jubilado jugó a la Quiniela y casi "le da un infarto" cuando fue a la agencia a cobrar su premio
El hombre no se dio cuenta de su fortuna en la lotería hasta que lo confirmó con el agenciero que le vendió el boleto, quien con unas pocas palabras le dio una de las mayores alegrías de su vida.
Un apostador vivió un momento inesperado en medio de su rutina diaria cuando, al frenar a comprar agua camino al gimnasio, terminó llevándose un boleto de lotería de forma improvisada que cambió su vida por completo.
El ganador, un jubilado, logró dimensionar el premio que había conseguido, por lo que decidió acercarse al agenciero para confirmar el monto y evitar falsas ilusiones. Fue el propio vendedor quien le dio la buena noticia.
El afortunado se llama Brian Crandall y es oriundo de Los Ángeles, Estados Unidos. "Iba de camino al gimnasio y tenía unos cuantos billetes de un dólar en el bolsillo", contó a los funcionarios de la Lotería de California.
Y continuó: "Fui a la tienda de la esquina y compré una botella de agua, que costaba un dólar. Y me di cuenta: ‘Ah, espera, también hay otro billete, uno de 20 dólares'".
Crandall decidió aprovechar la plata extra para adquirir un raspadito de crucigramas con premio instantáneo y ganó dos millones de dólares, equivalentes a unos 2.800 millones de pesos argentinos, según la cotización oficial de la divisa extranjera.
Sorpresa en la lotería para un jubilado: ¿Cómo se enteró de su increíble premio?
Tras rascar el boleto de crucigramas con premio instantáneo, Brian empezó a notar que había acertado varias combinaciones, aunque en un principio no terminó de dimensionar el premio. La sorpresa fue creciendo a medida que revisaba los resultados.
"Pensé: ‘¡Guau, gané 2000 dólares!'. Luego entrecerré los ojos y pensé que eran 200.000", recordó Crandall, y completó: "Entonces fui al mostrador y se lo confirmé al empleado, quien se emocionó mucho y dijo: ‘¡No, son 2 millones de dólares!'".
Con el premio ya confirmado, el jubilado contó ante los funcionarios de la lotería que su idea es utilizar el dinero para mudarse y comprar una casa en Houston, con el objetivo de estar más cerca de sus hijos.
De acuerdo a la Lotería de California, las chances generales de ganar este tipo de juegos son de 1 en 3,10, mientras que para el premio mayor la probabilidad se reduce a 1 en 1.233.167.
Como beneficio adicional, el Nite Mini Market, el comercio donde Crandall compró el boleto ganador, también recibirá una comisión equivalente al 0,5% del premio.

