Juicio muerte Maradona: "Me llamó la atención que tenía un estómago globoso"
Cristian Méndez, quien lideró el operativo en la casa de Tigre, describió el estado del cuerpo del Diez y las irregularidades en la escena
En la nueva audiencia del juicio de la muerte de Diego Maradona, los jueces escucharon el testimonio de Cristian Méndez, quien en noviembre de 2020 se desempeñaba como director de Criminalística de la Policía Científica bonaerense.
El testigo brindó detalles precisos sobre lo que encontró al ingresar a la habitación en el barrio San Andrés, en Tigre donde el Diez murió el 25 de noviembre de 2020.
El perito relató que el lugar no presentaba las condiciones de resguardo ideales para una investigación de tal magnitud.
Al llegar a la casa quinta, Méndez y su equipo fueron recibidos por la fiscalía, que impartió las directivas pertinentes para comenzar el relevamiento.
El jefe policial recordó que entraron por un costado de la vivienda, atravesando una cocina comedor antes de llegar al cuarto donde yacía el ídolo.
Una de las primeras observaciones que dejó asentadas fue la falta de seguridad inicial en el perímetro: "El lugar no estaba asegurado, no tendría que haber habido nadie". Aclaró que posteriormente se procedió a resguardar la zona para evitar la contaminación de pruebas.
Dentro de la habitación, de aproximadamente cuatro por cuatro metros, el panorama era austero. Méndez describió la presencia de un mobiliario básico y una cama sommier en el centro. Sobre ella descansaba el cuerpo de la víctima, en posición de cúbito dorsal y cubierto por una sábana.
En el ambiente solo se observaban algunas botellas de agua mineral y medicación dispersa, elementos que fueron registrados mediante placas fotográficas y filmaciones para intentar reconstruir las características del hecho y el contexto del fallecimiento.
La descripción del estado físico de Maradona fue uno de los puntos más crudos de su declaración. Méndez explicó que, al observar el cuerpo desde una distancia de casi dos metros, lo reconoció de inmediato, pero notó signos evidentes de un deterioro marcado.
"Lo primero que se ve es un cuerpo que no reaccionaba, que estaba tapado y extremadamente hinchado", señaló el perito.
Un detalle técnico que Méndez subrayó con insistencia fue la zona abdominal de Diego. "Me llamó la atención que tenía un estómago globoso", dijo el testigo para referirse a una prominencia notable que presentaba el cuerpo.
"Me llamó la atención la prominencia que tenía, tiene que ver con que estaba hinchado", precisó ante las autoridades. Este signo clínico es una de las piezas que los fiscales analizan para entender si hubo una falla orgánica previa que no fue atendida a tiempo durante su internación domiciliaria.
En medio de las pericias, Méndez se topó con Claudia Villafañe, quien se encontraba en el lugar visiblemente sorprendida por el despliegue policial. El jefe de la Científica relató que, mientras la entrevistaba brevemente, notó que ella miraba con angustia hacia la habitación a través de la puerta entreabierta. Fue en ese momento cuando el oficial le comunicó que debía retirarse del sector para poder realizar las actuaciones judiciales sin interrupciones, procediendo de inmediato a contactar a la fiscal Laura Capra.
"Se ingresó e hicimos el relevamiento fotográfico del lugar para entender o ver las características del hecho. El cuerpo de la víctima estaba en la cama", recordó.
"Después ingresaron los médicos, que hicieron el examen externo médico, la toma de temperatura, la rigidez, los ojos. Esto es un procedimiento normal para saber la data de muerte. Nosotros seguimos sacando fotos para tener registro", explicó sobre su trabajo.
El cuerpo
La manipulación del cuerpo fue mínima pero necesaria para cumplir con los objetivos periciales en la escena. Se analizaron las articulaciones y se realizaron las mediciones térmicas antes de que se autorizara el traslado a la morgue.
Méndez confirmó que la labor de su equipo no terminó esa tarde de noviembre, ya que una semana después debieron regresar a la vivienda de Tigre para realizar nuevas inspecciones técnicas solicitadas por la justicia en busca de más evidencias.
El testimonio del exjefe de la Científica refuerza la hipótesis de un cuadro de salud complejo que era visible a simple vista. La descripción de un Diego "extremadamente hinchado" coincide con otros relatos que mencionan la retención de líquidos y problemas cardíacos que, presuntamente, habrían sido ignorados por los responsables de su cuidado. Para los investigadores, estas precisiones son vitales para determinar si la muerte fue un desenlace inevitable o el resultado de una negligencia.
Finalmente, el perito dejó en claro que su función fue estrictamente técnica y profesional, buscando garantizar que el registro fotográfico y fílmico fuera lo más fiel posible a la realidad encontrada.

