La fiscalía determinó que Barrelier mató a Agostina para ocultar un abuso sexual
Podría recibir prisión perpetua. Se reactivan las indagatorias a los otros dos detenidos por encubrimiento.
La investigación penal por el femicidio de Agostina Vega en Córdoba, ingresó en una fase de definiciones judiciales. El fiscal Raúl Garzón ordenó agravar de forma severa la acusación contra el principal detenido, Claudio Barrelier, al sumarle agravantes que podrían costarle la pena de prisión perpetua.
El dictamen del Ministerio Público Fiscal sintonizó de manera directa con las exigencias de los representantes de la familia de la víctima, quienes reclamaban un encuadre legal más riguroso ante la gravedad del ataque.
La situación procesal de Barrelier cambió sustancialmente al quedar imputado por el delito de homicidio triplemente calificado, por mediar violencia de género, por alevosía y criminis causae. Esta última figura penal se aplica de manera específica cuando el autor decide quitarle la vida a otra persona con el objetivo único de lograr la impunidad o tapar la comisión de un delito previo. En este caso el abuso.
Los peritajes médicos y las pesquisas recolectadas por los investigadores permitieron reconstruir la secuencia de terror ocurrida entre la noche del sábado 23 de mayo y la madrugada del domingo 24. De acuerdo con la hipótesis que maneja la fiscalía de Garzón, el imputado logró engañar a la menor para conducirla hasta una habitación ubicada en el sector del garaje de la propiedad de la calle Juan del Campillo al 800, en el barrio Cofico.
Las pericias científicas ya confirmaron de manera irrefutable que en ese sitio la adolescente sufrió un abuso sexual con acceso carnal antes de ser asesinada.
La hipótesis del ajuste de cuentas narco o las motivaciones ligadas a una venganza personal quedaron completamente descartadas por el equipo de investigadores policiales tras analizar la escena.
Para la Justicia cordobesa, existió un plan criminal que fue ideado, diagramado y ejecutado en absoluta soledad por Barrelier, quien reaccionó con extrema violencia ante la resistencia de la víctima. El abogado Carlos Nayi, quien representa legalmente a la madre de Agostina, ratificó que el ensañamiento del agresor justifica plenamente los nuevos agravantes penales y señaló que el proceso judicial transita sus momentos definitivos.
Detenidos
Osvaldo Fassetta, inquilino del acusado, se encuentra tras las rejas bajo el cargo de encubrimiento agravado y deberá prestar declaración indagatoria este jueves. Su abogado, Eduardo Medina Allende, aseguró que su cliente no posee ningún tipo de vinculación con el ataque y criticó la presunta sintonía que existe entre la fiscalía y los querellantes.
La versión defensiva sostiene que Fassetta se quedó trabajando mientras Barrelier se retiraba con un supuesto compromiso personal y que, incluso, acompañó a la madre de la menor a radicar la denuncia por la desaparición.
Para los investigadores de la causa, este raid no fue más que una maniobra minuciosamente calculada que tuvo como propósito dilatar los tiempos de búsqueda y desviar la atención policial durante las horas críticas.
Soledad Andreani, detenida por encubrimiento será indagada el próximo viernes. La hipótesis criminal señala que la mujer de 43 años le habría facilitado a Barrelier un automóvil marca Ford Ka, el cual se sospecha que fue utilizado para trasladar el cuerpo de la adolescente. Los restos de la menor aparecieron posteriormente en un sector de la periferia de la capital provincial, en las inmediaciones del barrio Ampliación Ferreyra.
Por otra parte, Fernanda Alaniz, abogada que patrocina al padre de la víctima, confirmó la incorporación formal a la causa de un nuevo testigo cuya identidad se mantiene bajo estricto resguardo para garantizar su seguridad física.
Detalló en declaraciones periodísticas que este testimonio resultará sumamente revelador para desarmar los vínculos profundos y los manejos habituales que compartían los integrantes del entorno de Barrelier. La querella confía en que esta declaración complicará de forma directa la situación procesal de Andreani, demostrando que no era ajena a las decisiones del femicida.

