"Existe otra solución": experto en reformas reveló la clave para no reemplazar la bañera por la ducha
Una alternativa práctica y económica gana terreno en las reformas del hogar. El especialista explicó cómo mejorar la seguridad y accesibilidad del baño sin realizar grandes obras.
En el mundo de las reformas del hogar, reemplazar la bañera por una ducha se convirtió en una de las modificaciones más frecuentes. Sin embargo, especialistas aseguran que no siempre es necesario realizar ese cambio y que existen alternativas más simples.
Uno de ellos es Pablo Castro, experto en reformas, quien explicó que muchas familias optan por esta obra cuando las personas mayores comienzan a tener dificultades para entrar y salir de la bañera, una situación que puede aumentar el riesgo de caídas.
Ante este escenario, la solución más habitual suele ser retirar la bañera e instalar una ducha. No obstante, Castro sostiene que es posible adaptar el espacio a las necesidades de movilidad sin encarar una reforma integral del baño.
Además de requerir menos trabajo, esta alternativa también permite reducir costos frente a una remodelación más grande.
El consejo del experto para adaptar la bañera sin gastar en una reforma completa
Las recomendaciones de Pablo Castro apuntan mantener la bañera y adaptar el espacio para mejorar la seguridad y la comodidad de quienes la utilizan. En este sentido, considera importante contar con una zona de ducha amplia, de aproximadamente 1,50 por 0,80 metros.
El especialista también destacó que existen alternativas poco conocidas para facilitar la movilidad dentro del baño. En ese sentido, señaló que "existen soluciones, como sillas adaptadas que pueden resolver el problema sin necesidad de obra mayor, algo que muchas veces se pasa por alto", según explicó a la Revista Interiores.
Para reducir el riesgo de caídas, Castro remarcó la importancia de elegir materiales adecuados. Entre las opciones más recomendadas mencionó los pavimentos antideslizantes, como los de cerámica, vinílicos o resina, que ayudan a mejorar la seguridad en zonas húmedas.
Otro elemento clave son las barras de apoyo. Sin embargo, el experto aclaró que "si se integran desde el diseño, no tienen por qué resultar hospitalarias". Y sumó: "Hoy existen soluciones estéticas y discretas que se integran perfectamente en el lenguaje del baño".
A modo de conclusión, Castro sostuvo que "adaptar una vivienda para personas mayores no es un gesto asistencial es un ejercicio de buena arquitectura". Y agregó que el objetivo es crear espacios que acompañen el paso del tiempo, porque "una casa bien diseñada no solo se habita, se disfruta durante toda la vida".

