Diego Milito en la arena política de Racing: "Con Blanco tengo buena relación"
El otrora mánager del fútbol de la Academia, quien hace poco más de tres años renunció por tener importantes diferencias políticas y deportivas con Víctor Blanco, realizó una confesión que podría reacomodar el escenario electoral Albiceleste.
Diego Milito sabe que puede hacer lo que quiera en Racing. Para la mayoría de los hinchas, el Príncipe es uno de los máximos ídolos y por ello tiene inmunidad, pero el salto hacia la política que dará el ex futbolista, bicampeón con la Academia, es una jugada muy fuerte y que tiene final incierto.
El golpe de escena que pegó Diego hace unos días, justo el 22 de agosto (todo un metamensaje), dio el puntapié inicial contundente al año político en la Academia. Si bien el rumor de su candidatura se había instalado hace bastante tiempo, el armado se tejió casi que en silencio. Hasta este jueves, solo había trascendido el nombre de Hernán Lacunza como un posible bastón político para el ex jugador, que buscará dar sus primeros pasos como dirigente. Desde hace unos meses, solo se conocía la intención del economista de lanzarse al fútbol, sobre todo cuando el dirigente del PRO comenzó a revolotear y mostrarse en lugares Albicelestes que no solía frecuentar con asiduidad.
El interés de Milito por “participar” en los próximos comicios quedó de manifiesto con el video que el ex delantero grabó y difundió a través de sus redes sociales. Allí, no hubo un manifiesto político, menos un acercamiento a Víctor Blanco, el actual mandamás de la institución, quien, a su vez, ya tenía preparado el lanzamiento de su campaña para el día siguiente.
Es por ello que Blanco confesó que la jugada estratégica del Príncipe “lo tomó de sorpresa”. ¿Qué hará el empresario ante la aparición rutilante de Diego? ¿Seguirá adelante en su intento de ir por la re reelección, para lo cual debió modificar el estatuto? Blanco sabe lo que Milito representa y lo que puede generar y habrá que ver si está preparado para recibir un cachetazo en las urnas, que podría llegar a ser contundente y lapidario.
“Si Milito se presenta a las elecciones, no voy a participar”, había aclarado hace un tiempo el viejo titiritero de los días de Racing. ¿Cambiará ahora su postura? ¿Quitará de su entorno a los dirigentes que no tenían feeling con el 22 para hacerle un guiño al ídolo? ¿Blanco dejará que Lacunza desembarque y tomé rédito en un club que hoy cuenta con varias vertientes del armado político nacional?
“Quiero aclarar que con Víctor (por Blanco) tengo buena relación”, destacó Diego en una charla con Juan Pablo Varsky para Clank.media y resaltó que “no he tenido la oportunidad de hablar con él, veremos si en los próximos días lo puedo hacer y veremos en diciembre cuáles son los escenarios”, completó Milito, quien hace poco más de tres años, cuando renunció a su puesto de mánager, apuntó de manera subliminal a la conocida falta de ambición deportiva del propio Blanco, lo cual es la mayor carta que tiene el ex jugador en su manga.
“Tengo el sueño de querer llevar a Racing a un nivel mundial y es el sueño de todos los hinchas”, destacó por estas horas aquel flaco desgarbado de las gambetas exquisitas y las definiciones superlativas. Un sueño que por estos días comenzó a formatearse pero que, ahora, tiene una sola piedra en el zapato, aunque desde el Blanquismo vociferen a quienes quieran escucharlos que “no descartan la unidad”.




