La FIFA estudia una nueva Ley del offside que podría cambiar al futbol tal como se lo conoce
Arsene Wenger, director de desarrollo del fútbol mundial, propuso un cambio en la regla que, si se aprueba en marzo, se aplicaría por primera vez en el Mundial 2026.
Puede ser una decisión que cambie completamente al fútbol tal como se lo conoce hasta ahora. Es que desde la FIFA se propuso una modificación en la Ley del offside, que se tratará en marzo del año que viene y que, si se aprueba, entrará en vigencia por primera vez en el Mundial 2026 de Estados Unidos, México y Canadá. Pero, ¿de qué se trata?
La misma es una propuesta del francés Arsene Wenger, actual director de desarrollo del fútbol mundial de la FIFA, y la International Football Association Board (IFAB), organismo que determina las reglas del juego, volvió a considerarla tras dos años, con la posibilidad latente de que sea aprobada en marzo de 2026.
Según el reglamento vigente, se considera que un jugador está en fuera de juego cuando “su cabeza, tronco o pierna (pie incluido) se encuentran, total o parcialmente, en la mitad del terreno de juego del adversario (excluyendo la línea central) y más cerca de la línea de meta contraria que el balón y el penúltimo adversario”. Vale la pena aclarar que no se tienen en cuenta ni las manos ni los brazos de los futbolistas.
Sin embargo, lo que propone el francés es que “un atacante sólo será sancionado si todo su cuerpo que puede jugar el balón está por delante del penúltimo defensor”. Osea que, si alguna parte de su cuerpo, por ejemplo el pie, el hombro o la cabeza, se encuentra en la misma línea o detrás del defensor, la jugada será válida.
En caso de aprobarse, esta norma modificaría la lógica actual y favorecería a un fútbol mucho más ofensivo. También fomentaría el espectáculo, ya que muchos goles que actualmente son anulados por posición adelantada serían convalidados, lo cual le brindaría más emoción al juego, lo haría más entretenido y atraería a una mayor cantidad de público.
La IFAB enviará esta iniciativa a votación en la Asamblea General Anual que se celebrará el 1° de marzo del 2026, la cual contará con la presencia de diversos dirigentes de FIFA, UEFA y algunas asociaciones británicas, las cuales tienen una gran injerencia a la hora de determinar las reglas del deporte.
Para que un cambio en las reglas sea aprobado, se requiere una mayoría de seis votos y, aunque los votos de los representantes de la FIFA tiene mayor peso que los del resto de las asociaciones, no existiría un consenso total alrededor de la nueva regla, por lo que su implementación aún es una incógnita. Pero en caso de aprobarse, no se aplicaría en las competiciones que ya están en marcha, sino que podría debutar en el Mundial 2026.




