San Lorenzo abrió la billetera, le pagó la deuda a Jhohan Romaña y evitó que se vaya libre
San Lorenzo de Almagro pagó todos los compromisos que tenía con Jhohan Romaña, tras que el defensor lo haya intimado. Al haber cumplido con las obligaciones, evita que el colombiano con el pase en su poder.
San Lorenzo de Almagro se a poco va esquivando las piedras de forma ya milagrosa y clasificado a los playoffs del Torneo Clausura 2025 de la Liga Profesional, todo se había complicado cuando Jhohan Romaña lo intimó al pago de una deuda de unos 200.000 dólares con la intención que si el club no cumplía con sus obligaciones, iba a quedar libre. Finalmente la plata apareció y Damián Ayude podrá seguir contando con el colombiano.
Romaña había intimado al club para que regularizara el monto pactado en su contrato, cuyo plazo vencía el viernes 14 de noviembre, mientras Julio Lopardo ejercía la presidencia interina ante la licencia de Marcelo Moretti.
La dirigencia finalmente cumplió con el pago y evitó un escenario crítico a pocos días del cierre del Torneo Clausura.
El reclamo de Romaña se sumó a un contexto institucional caliente, luego de que el plantel profesional difundiera un comunicado en el que denunciaba atrasos salariales y condiciones de trabajo deficientes.
En el escrito, los jugadores detallaron que algunos no cobran íntegramente desde agosto y que el día a día se ve afectado por la falta de comida adecuada, carencia de agua caliente en el vestuario y promesas dirigenciales que nunca se cumplieron.
En medio de ese clima, el zaguero elevó su reclamo ante Agremiados para exigir que se regularizara la deuda con un plazo de 48 horas bajo apercibimiento de quedar libre.
La cifra adeudada al defensor, que incluía salario y primas arrastradas, encendió rumores de salida inmediata, especialmente porque Romaña quedó fuera de la convocatoria para enfrentar a Sarmiento por la última fecha.
Aunque su ausencia alimentó las versiones de conflicto, desde el club aseguran que no concentrará por una molestia física que arrastra desde el partido ante Rosario Central, donde no pudo completar el encuentro ni entrenar con normalidad durante la semana.
Con contrato vigente hasta diciembre de 2026, la continuidad de Romaña nunca estuvo formalmente en riesgo una vez realizado el pago, pero el episodio expuso nuevamente las tensiones internas que atraviesa San Lorenzo.
La regularización de la deuda frenó la salida del defensor, aunque el reclamo colectivo del plantel sobre las condiciones laborales mantiene encendida la preocupación en un club que acumula conflictos mientras busca estabilidad deportiva y dirigencial.




