Bruno Nasta se ilusiona con el dream team que armó San Miguel
Bruno Nasta no le esquivó la presión al gran plantel que armó San Miguel para disputar la Primera Nacional.
En los pasillos que tienen que ver con el fútbol, se suele escuchar que los objetivos empiezan a conseguirse en el mercado de pases. Moviéndose con rapidez y tratando de cerrar lo mejor, siempre que estén las posibilidades económicas para hacerlo. San Miguel hizo gala de una billetera fuerte y salió a hacer compras con la intención de pelear bien arriba. Se ganó el mote de favorito porque eligió los mejores productos de la góndola. En el sector ofensivo, que será fundamental pues los partidos se ganan con goles, el club se destapó adquiriendo las mejores marcas. Traducido al deporte más popular, trajo casi 60 goles repartidos en cuatro jugadores. Entre ellos se encuentra Bruno Nasta, quien fue el segundo artillero de la última temporada defendiendo la casaca de Racing de Córdoba, quien quiere que sus gritos hagan más ruido que el mismo Trueno. Para él será una experiencia fascinante pues se trata de su "estreno" en el fútbol de estos lados, después de una carrera por el interior del país y un paso por Chile. Usted, hincha del equipo Albiverde, conozca a uno que le hará enrojecer sus gargantas, quien en diálogo con Crónica del Ascenso, no le esquivó a la responsabilidad que acarreó la conformación de un Dream Team.
-¿Qué fue lo que te llevó a decirle sí a San Miguel?
-El proyecto y la ambición deportiva que tiene porque es muy grande. Tengo el sueño de jugar en Primera ya que es la única categoría del fútbol argentino que me falta transitar. Me propusieron armar un gran plantel con expectativas y me interesa cumplir ese objetivo con un campeonato. Sería ideal, estamos por ese sueño. También me movilizó la mentalidad del cuerpo técnico. Es muy ambicioso, quiere conseguir cosas. Por eso acepté acercarme para aportar mi granito de arena en busca de ese propósito.
-Al menos no te mintieron: el plantel se armó y ahora hay que demostrar en la cancha...
-Por eso te digo que la ambición la muestran con hechos. Tenemos un técnico totalmente ganador (Sebastián Battaglia), con el que vamos a aprender muchísimo en todo el año. Su grupo también es muy bueno. Además hay que sumar la jerarquía del plantel. Humanamente se ha formado un grupo muy lindo y por eso creo que será un año muy lindo y desafiante para nosotros.
-¿Y a nivel institución que encontraste?
-Una entidad en pleno desarrollo, corrigiendo muchas cosas para ser cada vez más grande. La gente es muy atenta porque está en cada uno de los detalles, trata de estarte encima para que uno se preocupe solamente en jugar al fútbol. Atiende muy bien a la familia que en mi caso es algo muy puntual. En definitiva, es una institución que le dedica mucho al jugador y también al socio. Siempre está en crecimiento, hay muchas obras. En todo momento está para arriba que es lo que más me llamó la atención aunque ya tenía una idea porque cuando empezó a surgir la posibilidad de llegar, me interioricé por la realidad del club.
-¿Ya se asumen candidatos?
-Sí, no hay que esquivarle a eso porque se habla mucho de San Miguel. Se sabe la clase de equipo que se armó y la categoría del cuerpo técnico que se trajo. No hay que escaparle a eso. Hay que ser consciente y trabajar porque será un año durísimo en una categoría como la Primera Nacional con muchísimos partidos. Como formamos un gran grupo, no tengo dudas de que vamos a andar bien porque además de jerarquía, hay buenas personas. Por eso no tenemos que hacernos los distraídos con el mote de candidatos. Entiendo que todos los partidos serán complicados pero si seguimos como estamos, los sacaremos adelante.
-¿Y es bueno que se hable tanto de ustedes o genera una presión extra?
- Es muy lindo que hablen porque estamos en un club que se encuentra en boca de todos. Tendremos una responsabilidad muy grande de llevar al club a lo más alto posible. Hay que trabajar con mucha seriedad y profesionalismo para que salgan las cosas bien. Hasta acá no nos podemos quejar: hicimos una gran pretemporada en Mar del Plata y ahora buscaremos la mejor puesta a punto futbolística para el arranque del campeonato. Tenemos las armas necesarias para dar batalla y que sigan hablando de nosotros.
-Además de vos, llegaron otros que rompieron redes en el Nacional pasado: Lavezzi, Dening y Parisi; ¿se puede hablar de un equipo ultraofensivo o que sea un poco más equilibrado?
-La verdad, hay muchos goles de acuerdo a lo que sucedió en la temporada pasada. Lo importante es que funcionemos entre todos, no solo los delanteros. También será fundamental el juego en los otros sectores. Para mi forma ver, lo más importante es que San Miguel gane. Hay que apuntarle a lo grupal y no esquivarle a un trabajito extra que nos puedan solicitar. Si me traen un contrato que diga "no convertís pero ascendés", no tendría problemas en firmarlo. Estamos para que el equipo crezca y esté en lo más alto. Vamos a luchar para eso.
-Más allá de que lo tuyo sea el gol, estás preparado para ser el primer defensor...
-Si, si porque hay que hacerlo. Los delanteros dependemos de los volantes y defensores para hacer goles y ellos dependerán de nosotros para que la pelota les llegue lo más sucio posible para hacer la tarea más fácil. A eso apunta un equipo.
-Entre tantos goleadores, ¿dónde te ubica el DT?
-El jugador que tiene una posición más marcada como "9" soy yo. Pocho, Ema, Parisi pueden hacerlo por afuera. Creo que está bien repartida la cancha. Pero también pueden jugar ellos por adentro. Sebastián tiene un lindo tándem de ataque para hacerle daño al rival.
-Por el plantel que se armó, la jerarquía del cuerpo técnico y todo lo que dijiste: ¿sería un fracaso no subir?
-Hoy en día no lo sé. Tenemos los objetivos claros y el primero es tener un buen arranque para que el camino que siga sea lo mejor posible. Sabemos que cargamos con un peso enorme porque se armó un gran equipo, un gran cuerpo técnico y no le vamos a esquivar a eso. Tenemos claro que hay que transitar un camino y saber como hacerlo para posicionar a San Miguel en el lugar a donde apuntamos.




