OPINIÓN

Que la Generación Dorada del Básquet no quede en EL RECUERDO

La Generación Dorada del básquet encabezada por Emanuel Ginóbili y Luis Scola hace poco más de 20 años conseguía el Oro en los Juegos Olímpicos de Atenas 2024.

Con el comienzo de los Juegos Olímpicos París 2024, y a tan pocos días de que se cumplan 20 años del oro que consiguió la Selección de Básquet en Atenas, es imposible no ponerse un poco "nostálgico", y más si se tiene en cuenta el presente sumamente preocupante que transita Argentina.

Los jugadores que integraron la Generación Dorada han dejado una huella en nuestro legado deportivo, sin lugar a dudas. Es que, a día de hoy, no hay país existente que tenga la tan ansiada presea de oro, a excepción de Argentina y, por supuesto, Estados Unidos, país que domina este deporte en cada Juego Olímpico. Pero el legado de Emanuel Ginóbili, Luis Scola, Fabricio Oberto. Pablo Prigioni y tantos otros no estaba presente solo en la cancha, sino también fuera de ella. Fueron ellos los que "enderezaron el rumbo" cuando parecía perderse en 2012, con la intervención de la Confederación Argentina. Su último acto fue en Río 2016, pero la línea continuó fuera del parquet, incluso hasta 2019, cuando el Alma fue subcampeona del mundo.

 

Cuesta mucho creer que el presente está muy lejos, cuando solamente han pasado cinco años. Luego de la última función de Scola, en Tokio 2020, Argentina ha perdido el rumbo, y mucho tuvo que ver el cambio de dirigencia. Con el presidente actual, se perdido cierto "prestigio" en el deporte. Desde la poca difusión de los partidos (incluso de Liga Nacional) hasta las malas gestiones que se han hecho en la Selección, al punto de que no se clasificó a los Juegos luego de cinco participaciones seguidas.

De hecho, esto último lo han dicho los propios jugadores. Hace tan sólo unas semanas, Nicolás Laprovittola declaró que Argentina "No está para competir de manera internacional", luego de perder ante España, en un amistoso que (para variar) tuvo realmente poca difusión.

 

La materia prima, que es el talento, no hay dudas de que está, ahora todo viene de la mano. No hay equipo "campeón" si es mal administrado. Si Argentina quiere volver a ser parte de los Juegos Olímpicos y volver a los primeros planos, es necesario un cambio de raíz. Queda en quien tenga que hacerse cargo de los errores de estos últimos años, barajar y dar de nuevo, para no vivir del recuerdo.

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