Carlos Adolfo BATMAN Buttice, una LEYENDA de San Lorenzo
Carlos Adolfo Buttice, más conocido como "Batman", es un arquero muy importante de la historia de San Lorenzo de Almagro que se convirtió en leyenda.
Carlos Adolfo Buttice, “Batman” para los futboleros especialmente “Cuervos”, es una leyenda en los tres palos de San Lorenzo, que integró el famoso e inolvidable equipo de “Los Matadores”, primer Campeón Invicto del fútbol argentino en 1968. Nació en Monte Grande, el 17 de diciembre de 1942 y comparado con otros colegas no quería ser arquero, algo que reconoció en varias entrevistas. Tenía inmensas condiciones para practicar deportes, como el atletismo, y en su colegio en Salto Argentino, en uno de los tradicionales picados de fútbol de wing derecho, por su físico fue al arco ante la lesión de un compañero
“Tenía 17 años y las agarré a todas... Volaba de palo a palo. Sin embargo, no sabía nada de nada. Pura intuición que surgía naturalmente. Lo destacable era la reacción de mis músculos y los tremendos reflejos que tenía para todos los juegos. Ahí nació mi vocación para el arco”, rememoró en una nota en “El Gráfico”.
Se inclinó a los estudios universitarios en la ciudad de La Plata, y lo combinaba con algún partido amateur, con sus amigos en los potreros. Nunca intentó probarse en las inferiores de un club, hasta que lo descubrió un dirigente de Los Andes y lo convenció a ficharlo, donde participó de 7 partidos de Primera B. Al año siguiente, su amigo Oscar Tomás López, lo persuadió para incorporarse en la tercera de Huracán donde confesaba que no había hecho inferiores en ningún club.
Batman explotó en San Lorenzo, club en el que completó cinco temporadas entre 1966 y 1970. Su rendimiento fue fundamental para ese logro y tenía como suplente a otro gran portero como fue Agustín “El Mono” Irusta.
No era de los arqueros salidores y algunos en esa época le decían “líbero”. Era de piernas fuertes y notables reflejos para exhibir grandes atajadas. Salía del arco utilizando a sus defensores por abajo, intentando revolearla lo menos posible, y si el balón le llegaba a los mediocampistas, era por la fuerza de sus brazos.
Su dilatada trayectoria se consuma con sus pasos por Atlanta, Gimnasia y Esgrima La Plata, Unión Española de Chile, Banfield, Colón y se retiró en Peñarol de Mar del Plata, en 1985. Fue un referente del arco durante dos décadas.
Haciendo hincapié en el San Lorenzo de 1968, Los Matadores disputaron 24 partidos, con 18 victorias y 6 empates, anotando 49 goles y recibiendo apenas 11. Clasificó a semifinales (eran 2 zonas), donde venció 3-1 a River; en la otra, Estudiantes superó 1-0 a Vélez y pasaron a la final.
El Monumental fue el escenario de ese cotejo decisivo, en el cual. Juan Ramón Verón abrió la cuenta para el Pincha y Veglio logró la igualdad, que no se modificó en los 90 minutos. El Lobo Fischer, con un tiro desde afuera del área, puso el 2-1 en el suplementario y de esa manera, San Lorenzo fue campeón invicto.
Desde 1971 hasta 1974, Buttice fue a Brasil y allí se desempeñó en América de Río de Janeiro, Bahía y Corinthians, compartiendo equipo con el brillante Rivelino. En Bahía atravesó sus mejores momentos, después de sobreponerse a un comienzo complicado porque fue tomado por los fanáticos como “chivo expiatorio” del certamen estadual que se perdió en 1972 a manos de Vitoria, justo el eterno rival, al año siguiente (1973) pudo reivindicarse y transformarse en una de las grandes figuras que ganó el Campeonato Baiano. Allí estuvo “a dos votos” de que le entregaran el premio al mejor jugador del año. Después regresó al país y Atlanta fue su primer club, hasta que en Peñarol de Mar del Plata dijo “adiós”.
“Batman” sintió que era el momento indicado para dejar de volar, al menos profesionalmente. En consecuencia, aceptó una oferta desde Mar del Plata y se destacó en 1984 y 1985 en el torneo regional defendiendo los colores azul y blanco de Peñarol.
En la Selección Argentina
Tuvo el honor de ser convocado para la Selección Argentina y debutó en un amistoso ante México, el 2 de agosto de 1967, cuando reemplazó al “Gato” José Miguel Marín, promediando el segundo tiempo. Durante dos años cubrió el arco en 4 encuentros, donde se lució conteniendo un tiro penal en un amistoso frente a Paraguay en 1968. Fueron muy pocos para el nivel que siempre mostró, y los hinchas, no sólo los de San Lorenzo, consideraban que debió haber tenido más oportunidades.
Con posterioridad al retiro, Buttice no se mantuvo vinculado al mundo del fútbol, ya que su principal ingreso económico surgía de un local del rubro gastronómico que instaló en el sur del conurbano.
Campeón en Argentina, Brasil y Chile. Un tipo muy querido y humilde, muy profesional y respetado por compañeros y adversarios, un hombre que según sus propias palabras “fue arquero de viejo”. Falleció el 3 de agosto de 2018 a los 75 años.
“El Lobo Fisher nos daba mucha tranquilidad cuando le dábamos la pelota a él. Tenía una constancia tremenda, se quedaba conmigo después de los entrenamientos y le decíamos pegále con la izquierda, pegále con la izquierda… Y el gol de triunfo lo hizo con la izquierda”, recordó sobre su equipo, y cuando se le preguntó por su mejor partido, consideró que “siempre recuerdo el partido que le ganamos 2-1 a Independiente, con los dos goles del Bambino Veira. Ese día saqué pelotas por todos lados y hasta atajé un penal”.
- 183 PARTIDOS Jugó en San Lorenzo, sobre un total de 374 en su carrera
- 4 TÍTULOS Son los que logró: Metropolitano 1968 (San Lorenzo), campeonato Bahiano (72-73) y torneo de Chile 77 (Unión Española).
- 12 EQUIPOS Lo tuvieron en sus filas: Los Andes, Huracán, San Lorenzo, América Río de Janeiro, Bahía, Corinthians, Atlanta, Gimnasia La Plata, Unión Española de Chile, Banfield, Colón y Peñarol de Mar del Plata.
“Era el chofer del micro”
Como con cada uno de los “personajes” a los que les dedicamos este suplemento, por sus grandes carreras como arqueros, en estas líneas vamos a contar lo revelado por Buttice sobre el equipo del 68, siendo el chofer del micro en el traslado del equipo de Los Matadores.
"Yo era la cábala del equipo, y el que manejaba el micro… Resulta que el chofer del ómnibus era un japonés, que se iba a jugar al chinchón al fondo. Yo salía manejando desde el Hotel Regis, por Lavalle. Teníamos permiso de la seccional 1ª. Fuimos así a todos lados, incluso a La Plata. Había un dirigente que se llamaba Scalone, que se sentaba siempre adelante y que después de las primeras veces, decía: 'bueno, ahora puedo dormir', como que yo le daba seguridad. Recuerdo que en la final en River yo manejaba y el micro iba rodeado de gente y autos con banderas de San Lorenzo. Era una fiesta…".
Sí, Batman, no solo cuidaba el cero en su arco sino que manejaba el micro para que sus compañeros llegaran bien a cada estadio…




