CRÓNICA DEL ASCENSO

Fabián Nardozza y su vuelta a Morón tras más de 25 años: "Creo que valió la pena tanta espera"

Fabián Nardozza volvió a Deportivo Morón tras más de 20 años y quiere hacer historia.

Fabián Nardozza respira profundamente. En ese pequeño instante de silencio parecen pasar por su cabeza un montón de anécdotas de su etapa con los cortos con esa camiseta, entre 1989 y 1996 -con una interrupción entre el 91 y el 93 para jugar en San Lorenzo- que conformaron 187 partidos, los que le bastaron para convertirse en un referente del equipo y de hinchas que hacían que la tribuna "se viniera abajo" al sentirse reflejados por su despliegue y entrega incansable, motivos por los que se rompían las manos y enrojecían las gargantas para aclamarlo. Desde su salida como jugador a este anhelado regreso ya con el buzo de DT pasaron 27 años. Trece clubes, muchos de enorme convocatoria del fútbol sabatino, conformaron su currículum hasta que el número 14 terminó siendo ese con el que festejó el primer ascenso al por entonces denominado Nacional B. Entonces arranca el diálogo con Crónica del Ascenso hablándonos de ese sentimiento especial por el popular club del Oeste del Gran Buenos Aires.

-Morón es el club que me dio la chance de que me conozca la gente. Si bien lo había hecho con Merlo, me parece que el ascenso con Morón me hizo conocido, jugador, mejor profesional. La relación nació ahí. Por suerte pasaron muchos años pero la gente sigue teniendo ese recuerdo que dejé como jugador y como entrenador me trató de la misma forma. Siempre le estoy agradecido al hincha y al club por confiar en mí.

-¿Al volver cumpliste un sueño?

-Y... los dos teníamos una cuenta pendiente en lo moral. Fueron más de 20 años sin volver al club. Creo que valió la pena tanta espera.

-¿Tu identificación te llega hasta el hincha?

-No, no. Creo que va más allá del hincha o no hincha. El respeto, el cariño no pasa por identificarse. Yo pensé que se había roto algo porque fui a Almirante y por ahí la gente juzga o malinterpreta. Pero la verdad, me sentí querido y respetado por las dos hinchadas.

-¿El día del primer partido sentiste una cosquilla especial como la de tu debut en este equipo como jugador?

-Sentí la cosquilla cuando me llamaron. Fue algo especial. Y cuando salí a la cancha se me vinieron un montón de cosas a la cabeza. Había fallecido Pascutti. Nos habíamos prometido que quien agarre iba a llevar al otro. Fueron tantos años, personas que ya no están. La verdad, me emocioné.

-¿Te tenías confianza o pensabas que iba a ser difícil como lo fueron los primeros cinco partidos donde no pudieron ganar?

-No, es difícil. Estamos en una categoría dura, muy pareja y en ese momento nos encontrábamos en la última posición. La verdad se hizo complicado pero uno lo va llevando por lo que venía diciendo: quería dirigir Morón. Por suerte se alinearon los planetas y podemos estar donde pretendíamos.

-¿Cómo hiciste para que el grupo no pierda la calma ya que a esa rachita se le sumaba el flojo comienzo con 4 puntos sobre 18?

-Cuando agarras un club que se encuentra tan abajo, lo fundamental es el día a día. Por suerte desde el primero los jugadores creyeron en la idea de juego, en el trabajo. Hoy por hoy la disciplina nos lleva a esto. Pero no hay buenos resultados sin laburo.

-En el escenario que te tocó llegar, ¿imaginabas que al inicio de la segunda rueda ya tendrías al equipo en la puerta del Reducido?

-La verdad, no me doy cuenta de donde estamos ni me di cuenta de donde estaba cuando lo agarré. Cuando llegué, era el querer estar. Hoy miro el presente y recalco que es día a día porque sabemos que estamos cerquita de arriba y cerquita de abajo. No hay que creérsela y seguir por este camino, queriendo siempre más.

-¿Qué cosas le destacás al equipo?

-La gran virtud que tiene es que en el día a día entrega lo mejor que tiene. Cuando hay disciplina y creés en lo que hacés, eso pasa a ser el mayor mérito. Este grupo cree en la idea y tiene mucha disciplina a la hora de jugar.

-¿Sentís que no tienen nada que envidiarle a los que pelean arriba?

-Mirá... hoy sabemos que vamos a jugar contra el primero (Agropecuario). Después del partido veremos si estuvimos a la altura. Hoy no podemos pensar en el primero; sí en alcanzar al octavo. Se verá si se puede ganar y cuando termine el torneo si fuimos mejores o no. Un partido no te hace saber quien es mejor. El mejor es el que logra el ascenso y para eso todavía falta mucho.

-Pero de ustedes depende que la zona se ponga al rojo vivo...

-Yo diría que de nosotros depende alcanzar o superar a quien está jugando el Reducido. Nuestro objetivo hoy no es alcanzar a Agropecuario, sino al octavo porque vamos novenos.

-¿Pesan en el club los más de 50 años sin jugar en primera?

-Lo que pasa es que la gente de Deportivo Morón se ilusiona por llenar la cancha porque el club merece estar en primera. Pero nada es mágico, todo es trabajo. Si dos meses atrás estábamos últimos, tenemos que ser conscientes que esto es día a día, de a poco.

-¿Están preparados para el salto deseado por la gente?

-Morón está en una etapa de crecimiento como el plantel. Cuando estás creciendo, sentís que hay un montón de cosas que faltan y muchas por mejorar. Pero no tengo dudas de que en algún momento esté club tiene que estar en primera.

-¿Qué representaría para vos llevar al Gallo a la A?

-La verdad, sé lo que quiero y lo que vine a buscar. Pero no voy a prometer cosas. Hoy no estamos ni en el Reducido. No voy a decir cosas para quedar bien con la gente. Mi objetivo está claro: se lo que pretendo y como lo quiero lograr. No soy de esos tipos que dicen cosas para que la gente esté contenta o te aplauda.

-Morón es un club que ha sacado jugadores que triunfaron: Hugo Campagnaro, Diego Perotti, Román Martínez, y más atrás en el tiempo Miguel Colombatti, Miguel Gambier o Alejandro Semenewicz; ¿a qué jugador del plantel le ves potencial para jugar en primera?

-Tengo aspiraciones de que cuando termine el año, de este plantel haya tres o cuatro jugadores en primera. Lo que me hace bien es que ellos lo creen. Pienso que cuando termine el año, varios futbolistas de acá irán a jugar a la A.

-¿Qué mensaje le dejás a la gente de Morón?

-No, cada vez que me lo preguntan, respondo que no hace falta que yo diga nada. No nos vimos durante muchos años pero parece que no hubiera pasado tanto tiempo. Siempre le estaré agradecido por el respeto, el cariño y la forma que me trató.

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