Juan Botasso, el primer arquero argentino en jugar la final de un Mundial
Gloria de Argentino de Quilmes y Racing fue el primer arquero de nuestro país en jugar una final de un Mundial, en 1930. Recibió ese apodo por cómo defendía el arco y lo difícil que era convertirle un gol.
En el Mundial de Uruguay 1930, el primero de todos, Ángel Bossio atajó los primeros partidos y en la semifinal y final fue Juan Botasso el dueño del buzo. Tal vez lo que hoy suene algo “raro” es que eran los arqueros de Talleres de Escalada y de Argentino de Quilmes…
Botasso nació el 23 de octubre de 1908 y murió muy joven, a los 42 años, el 5 de octubre de 1950. Arrancó en San Lorenzo de la Liga Quilmeña, pasó a Quilmes Athletic y en 1927 llegó a Argentino de Quilmes, fue convocado a la Selección Argentina que ganó la Copa América 1929 y al Mundial de 1930. No tenía un gran físico, medía 1,69, pero se destacaba por sus reflejos y por su ubicación ante los rivales.
En ese año integró el plantel de Gimnasia y Esgrima de La Plata en una por Europa, que consiguió victorias sobre Real Madrid y Barcelona. Tras el Mundial, Racing lo contrató ya allí siguió destacándose por varios años, logrando la Copa de Honor Adrián Beccar Varela en 1932 y la Copa Competencia en 1933, en una época en la que la Academia no logró ningún título local. Se transformó en un referente de la institución y se refleja en las historias el gran reconocimiento que le hizo el público de la Academia el día de la inauguración del Cilindro, en 1950, poco antes de su repentina muerte.
Botasso fue uno de los tantos futbolistas que atravesaron el período de pasar del amateurismo al
profesionalismo y lo contó: “A mí no me fue bien en el profesionalismo. Fui correcto, confié en palabras y me engañaron. Sólo les pido a los dirigentes que sean correctos”, señaló.
Por los elogios que recibía partido tras partidos, por sus notables atajadas le quedó el apodo de “Cortina Metálica”. El día que debutó en Racing, la formación fue con Botasso, Della Torre, Paternoster, Zurdo, Pompey, De Mare, Perinetti, Ochoa, Caratti, Del Giúdice y Grossi, en un 5-1 contra Platense.
Luego, le puso punto final a su carrera futbolística en “su querido” Argentino de Quilmes, dejando un gran recuerdo entre los hinchas de los clubes en donde jugó como del fútbol argentino en general.
Apenas tenía 42 años cuando falleció y la noticia generó una gran conmoción en el ambiente, en especial de muchos compañeros y rivales, que destacaron sus condiciones para el arco y su don de gente.
Un partido clave
Botasso atajaba en Argentino de Quilmes y Racing lo visitaba. Hoy en día, las apuestas hubieran marcado un claro favoritismo para la Academia, pero la Cortina Metálica tuvo una tarde gloriosa como el Mate, que venció 3-1. Racing no dejó pasar la oportunidad y lo contrató.
En la celeste y blanca
Entre 1929 y 1939 vivió sus momentos de gloria en el Seleccionado Argentino, ya que se consagró campeón de la Copa América 1929 y al año siguiente jugó el primer Mundial de la historia, en Uruguay. Ángel Bossio fue el “1” en los primeros partidos y Botasso lo hizo en la semifinal ante Estados Unidos (triunfo 6-1) y en la final ante el local (derrota 4-2).
“Mi única cuenta pendiente es patear un penal. A lo mejor lo erro y me toman el pelo, pero si lo llego a acertar me saco un viejo gusto”, dijo.
147 PARTIDOS
Los que atajó en Racing
3 TÍTULOS
Copa América 1929 (Argentina) Copa de Honor Beccar Varela 1932, Copa Competencia 1933 (con Racing)




