Pedro Catalano, una gloria de Deportivo Español
En Español logró dos ascensos y fue pieza clave en las grandes campañas del equipo en Primera donde atajó en 333 cotejos seguidos. “Yo no quería perderme ningún partido”, nos contó en una nota exclusiva
El nombre de Pedro Catalano está directamente vinculado con Deportivo Español. Su imagen en el arco, en cada uno de los partidos, está en el recuerdo de los futboleros y más si se trata de un arquero que tiene un récord muy difícil de igualar y/o batir: disputó 333 partidos de manera consecutiva. Sí, el número es ese 333, y en una época en la que no se jugaban “mil” torneos y Copas como hoy, porque de lo contrario, esa cifra se hubiera incrementado. En realidad, sumando los partidos por Copa Centenario y las dos veces que Español jugó Copa Conmebol, son 344. ¿Algo más? Sí, es el futbolista con más partidos en la historia del club y una tribuna del estadio lleva su nombre…
Crónica se comunicó con Pedro, y al comentarle que queríamos su testimonio para el Suplemento “Grandes Arqueros del Fútbol Argentino”, con una sonrisa nos dice ¿Y qué hacés llamándome a mi?, acompañando sus dichos con una carcajada. Y es inevitable hablar con él, porque marcó una era no sólo en Español sino en el fútbol argentino en general.
A los 73 años, ya que nació el 29 de diciembre de 1951, Catalano sigue vinculado a su actividad y a su club. “Trabajo de coordinador de las juveniles de Español. Lo importante es no romper un vínculo con el club y la presencia de alguien que haya sido significativo”, nos cuenta sobre su presente.
-¿Es cierto que no hizo inferiores?
-Sí, es así. No hice inferiores, no jugué nunca en juveniles. Empecé a los 22 años cuando me llevaron a Villa Dálmine. Aparecí como tercer arquero y después de unas cuantas fechas empecé a jugar. No hay casos así ahora.
-¿Y su debut en Primera?
-Fue en ese torneo de 1975, con Villa Dálmine le ganamos a Luján 2-0 (fue en la fecha 17 del certamen
de Primera C).
-En su primer torneo salió campeón con un equipo que sigue en el recuerdo de los hinchas, que le habían puesto el apodo de “Holanda del 75”…
-Claro. En el club jugué un año y salimos campeones. Ese equipo fue una locura con 113 goles, y salimos campeones dos fechas antes.
Para completar la campaña de ese equipo, en el certamen de la C, en 36 partidos logró 28 triunfos, 4 empates y 4 derrotas, consagrándose con el 2-1 a Luján.
La carrera de Pedro Catalano continuó en Español en 1976, donde comenzó una era y una etapa dorada, que incluyó dos ascensos y grandes campañas en Primera División, con su record de presencias consecutivas. En 1979, Español asciende de la C a la B, y en 1984 logra el título en la B (no existía la B Nacional) en un torneo en el que Racing tuvo su primer año en el ascenso y era el gran candidato, pero debió esperar un año más.
-Hablemos del récord, Pedro, de esa cantidad de partidos insuperable…
-En Primera, empecé la temporada 85-86, jugué todos los partidos y en la primera fecha del 86-87 me echa Biscay y me dieron una fecha. No jugué contra Central en Arroyito y arranqué el récord contra Gimnasia, el 27 de julio de 1986 y el último fue el 26 de noviembre de 1994. Nunca pensé que había alguien que tenía un récord y yo jugaba.
-¿Alguien le pasó el dato del récord?
-Un día me dice Oscar López (uno de los técnicos de Español con Oscar Cavallero) ‘mire que va a cumplir 100 partidos seguidos’ y yo no tenía ni idea. Le empecé a prestar un poco de atención, me dijeron que había un arquero con 202 (Rodolfo Smargiassi, de Gimnasia) y le empecé a meter y meter y la cifra se fue acrecentando. Yo no quería perderme ningún partido.
-La cifra llama la atención, porque siempre hay una sanción por expulsión, acumulación de amarillas, o lesiones. ¿No pasó por nada de eso?
-Tuve lesiones, jugué con fisura de costilla, con un desgarro chiquito y me autorizaban a jugar y me probaban. Si no estaba en condiciones no iba a salir a jugar, eso lo tenía en claro. Me bancaba el dolor y la peor fue cuando me dieron 38 puntos en el antebrazo un jueves por un corte con unos vidrios y el lunes jugué con San Lorenzo… En el hospital le dije al médico ‘coséme que el lunes tengo que atajar” y el doctor Juan Olivera me dijo que podía correr el riesgo de que se me saltara algún punto. Atajé y ganamos 2 a 0.
-Era evidente que no quería salir…
-Es que me daba placer jugar con el equipo y hacía todo lo posible por estar. Cuando llegamos a Primera yo hacía ocho o nueve años que estaba en el club y debutar en Primera habiendo sido partícipe del ascenso, generaba expectativa. Empecé a crecer y a consolidarme en Primera. En realidad podría decir que en el 84 en el ascenso sí, pero antes no estaba consolidado. Cada partido me daba más confianza.
-Los hinchas de los otros equipos cuando veían el fixture decían ‘uuh, ahora tenemos que jugar con Español…”. ¿Por qué?
-Porque éramos un equipo con mucho trabajo, muy disciplinados y que no renunciaba al arco de enfrente. Daba mucho trabajo ese equipo. Y cuando recuperaba la pelota te atacaba rápido. Les dio problemas a todos los grandes.
-¿Se sintió respetado por los hinchas de los equipos rivales?
-Es algo que siempre me lo dijeron. Me pasó en muchas canchas que yo llegaba al arco y me aplaudían y te cuento una. Me cruzo con el Mono Burgos y me dice ‘hijo de p… vas al arco de River y te aplauden a vos en vez de aplaudirme a mi…’. Uno se siente respetado, por hacer un camino correcto; no me gustaba hacer algo que estuviera fuera de lugar.
-Y una vez que se fue de Español, ¿Cómo siguió?
-A fines de 1994 fui a Arsenal y allí jugué una temporada en la B Nacional. Me faltaban pocos meses para cumplir 45 cuando me retiré.
-¿Se ilusionó con la Selección?
No, no, porque un poco era la edad. Yo la A la pisé a los 34 años y jugar en Español no daba mucha cartelera. No tengo ni rencor ni dolor, soy un agradecido al fútbol que me dio la oportunidad de meterme en el fútbol grande de Argentina siendo un pibe que no hizo inferiores y que subí en base a esfuerzo.
3 EQUIPOS: Lo tuvieron en sus filas: Villa Dálmine, Español y Arsenal
3 TÍTULOS: Logró en su carrera: Primera C 1975 (con Dálmine), Primera C 1979 y Primera B 1984 (con Español)
333 PARTIDOS: Son los que atajó de manera consecutiva en Primera, cifra que puede aumentar hasta 344 si se cuentan los de la Copa centenario y los de Copa Conmebol
El triunfo en la Bombonera
En 1992, Boca estaba por romper una sequía de 11 años sin ser campeón (había ganado el Apertura 1991, pero luego le fue reconocido como título) y Español lo visitó en la Bombonera. Como solía pasar con Español, siempre podía darse una sorpresa y así fue: le ganó 3-2 y lo complicó en ese momento, aunque finalmente el equipo del Maestro Tabárez se consagró. Cuando le preguntamos a Catalano por un partido en especial, nos respondió: “Uno tuvo muchos partidos buenos, y también malos en su carrera. Me quedo con uno épico, por lo que significaba para el rival, y fue el 3-2 a Boca en La Bombonera en 6 diciembre de 1982. Un tiro de Giuntini sobre la hora, que si la metía empataba. Quizás ese lo que más recuerdo, pero hay más”.
Fue internacional
Las grandes campañas de Español le permitieron jugar en dos ocasiones torneos internacionales, como la Copa Conmebol, en 1992 y 1993. En la primera de esas ediciones, eliminó a Vélez y luego cayó con Olimpia de Paraguay. En 1993 perdió con Sportivo Luqueño.
Sobre lo que significó jugar un torneo internacional con Español, Catalano admitió que “pensá que yo llegué al club en Primera C, ascendí dos veces y jugar torneos internacionales es lo máximo que uno aspira. Español siempre fue uno de los clubes denominados ‘chicos’ y esos logros son muy importantes para nosotros”. De inmediato nos contó que “también hicimos una gira por Corea, y son cosas que nos quedan en el recuerdo”.




