Empezó a fumar a los 10 años, se convirtió en una estrella mundial, tuvo 14 hijos y murió en la pobreza: la increíble historia de Garrincha
Manuel Francisco dos Santos, más conocido como Garrincha, fue considerado el modelo perfecto de un jugador que juega como extremo. Los excesos de “la alegría del pueblo”, el accidente en el que murió su suegra que lo llevó a la cárcel y otras pésimas dicisiones hicieron que su vida sea más corta de lo que hubiera deseado.
Manuel Francisco dos Santos fue un talentoso extremo que participó en la histórica Selección de Brasil que ganó los mundiales de 1958 y 1962. Su falta de educación al encontrarse con tanta fama y sus excesos, lo llevaron a morir con sólo 49 años sumergido en la pobreza y la depresión.
Garrincha disfrutó tanto de la pelota cómo todo lo que le gustaba y esa falta de profesionalismo terminó en tremendas borracheras y noches de cigarros y demás hierbas con amigos de todo tipo de escalas sociales. Y cómo si fuera poco, le gustaban mucho las apuestas y sus raid sexuales lo llevaron a tener 14 hijos, a los que no le pudo dejar casi nada porque cuando murió no tenía ni un dólar.
Esa maldita botella lo hizo también protagonista de un accidente en el que murió su suegra y por que el fue condenado a dos años de prisión en libertad condicional. Pasó unos días preso y luego lo liberaron cuando estrelló su coche familiar en el viajaba acompañado una de sus hijas, su mujer y su suegra, que termina falleciendo.
Ya con su carrera prácticamente consumada, un club canadiense intentó contratarlo a través del Botafogo para jugar diez partidos de exhibición por mil dólares cada uno, pero los dirigentes tardaron tanto en comunicarse y terminó arreglando por 1000 dólares.
“Así es la vida. Ayer corrían a mi casa para tirarme flores y hoy ni siquiera se toman la molestia de contactar conmigo por teléfono, incluso sabiendo que necesito dinero”, se lamentó Garrincha cansado de los amigos del campeón que después no estaban.
Su deterioro físico y económico se hizo tan evidente que en 1974, sus ex compañeros decidieron organizarle un partido homenaje en el Maracaná, aunque ya parecía tarde.
Tras separarse de Soares por violencia de género, Garrincha murió a los 49 años en Río de Janeiro por “congestión pulmonar. Pancreatitis y pericarditis. Todo dentro del cuadro clínico de alcoholismo crónico”,




