Ayrton Senna muere en un accidente escalofriante: los detalles
El domingo 1 de mayo de 1994 Ayrton Senna murió en un accidente en el Gran Premio de San Marino de la Fórmula 1 y lo lloró el mundo.
Domingo 1 de mayo de 1994. Circuito Enzo y Dino Ferrari, de Imola. El día y el lugar de un hecho que conmovió al mundo, no solo del automovilismo: la muerte de Ayrton Senna, tras impactar a casi 300 kilómetros por hora contra un muro, en la curva Tamburello, al no poder detener su Williams. Una muerte que lloró y sigue llorando el mundo, porque el enorme Ayrton no tenía bandera, era ídolo en Brasil (no sólo en San Pablo), y en cada lugar donde llegaba la Fórmula 1.
En su monoplaza FW 16 de la escudería Williams, llevaba la bandera de Austria, porque en caso de ganar, pensaba homenajear a Roland Ratzenberger, que había muerto el día anterior, en la prueba de clasificación.
Lo ocurrido con el austríaco hizo que Senna se alterara y manifestara su preocupación por la seguridad de los corredores, al punto tal que plantearse la posibilidad de no competir. No obstante, decidió hacerlo. En el documental “Las últimas 24 horas de Ayrton Senna” hay una imagen que causa escalofrío, cuando el brasileño se queda observando el lugar donde se mató Ratzenberger. ¿Qué habrá pasado por su mente?.
El fatal accidente ocurrió en la séptima vuelta. Ingresó a 309 km/h a la curva de Tamburello y, cuando se percató de que sería imposible mantener el control del vehículo, redujo la velocidad todo lo que pudo, pero el golpe fue terrible y su coche quedó destrozado.
El personal médico acudió rápidamente al lugar y logró sacar a Ayrton Senna del coche. Recién movió la su cabeza a los 57 segundos, aunque no volvió a hacerlo, según se logra observar en las imágenes captadas por un helicóptero que sobrevolaba la zona.
Según las pericias judiciales, el neumático desprendido golpeó el casco del brasileño y provocó que su cabeza impactara contra el apoya cabeza del coche, lo que le había provocado las fracturas de cráneo. Además, un elemento de la suspensión que estaba junto al volante penetró el casco.
Las cadenas de TV mostraban las imágenes en vivo y en directo, aunque sin tanta tecnología como ahora, y la información que llegaba era muy poca. Claro que todos los que nos encontrábamos (sí, nos incluímos) mirando las escenas estábamos seguros de que en cualquier momento iban a anunciar que había fallecido. Es lo que uno no quería escuchar, pero era la noticia del día…
Cambios en el circuitoLuego del fin de semana trágico, el circuito de Imola atravesó una serie de modificaciones en su trazado, como la implementación de nuevas chicanas que reducen los tramos de velocidad máxima. En cuanto a la curva fatídica de Tamburello, se transformó en forma completa, mucho más lenta y segura.
El multitudinario velatorioTodo Brasil quiso despedir a su ídolo y el gobierno decretó tres días de duelo. El ataúd del piloto fue llevado por las calles de San Pablo en un coche de bomberos y pasaron cuatro días hasta que el féretro llegó a su sitio de sepultura. Se calcula que hubo más de 2.000.000 de personas en las calles para decirle “adiós”. Su entierro se hizo con los mismos honores previstos para un Jefe de Estado.
Fue en el edificio de la Asamblea Legislativa y la gente hizo entre 7 y 10 horas de cola para despedirse del deportista. A su funeral acudieron pilotos como Jackie Stewart, Alain Prost -su eterno rival- y Emerson Fittipaldi, entre otros. Participó también la conductora y modelo Xuxa, con quien el automovilista había mantenido un romance durante dos años.
Una salva de 21 disparos por cañones del Ejército saludó la salida del féretro hacia el cementerio de Morumbí. Allí, los soldados que lo escoltaban volvieron a disparar salvas, mientras una cuadrilla aérea surcaba el cielo.
En el punto más alto del cementerio de Morumbí, en la tumba 0011, bajo una lápida dorada, reluciente, donde flamea una bandera de Brasil, a la sombra de un árbol lapacho amarillo descansa su cuerpo. En la placa de lee: “Ayrton Senna da Silva -21/03/60 y 01/05/94. Nada puede separarme del amor de Dios”.
En la ciudad hay una avenida que lleva su nombre, un complejo de túneles en el que el límite de velocidad es de 50 kilómetros por hora. Los reconocimientos y homenajes se multiplicaron en el mundo, porque Ayrton Senna siempre estará presente en los corazones de los fierreros.




