Carlos Irusta: "El boxeo me eligió a mí"
En una entretenida y extendida charla, Carlos Irusta una eminencia del periodismo, repasó los años de esplendor del Luna Park, las destacadas figuras del boxeo nacional y como no podía ser de otra manera, la celebración a 55 años de su debut profesional en Crónica. Nombres sobran, historia y prestigiosos deportistas también, al igual que su vasta experiencia en la materia, lo que lo hace un auténtico referente del pugilismo en cuanto a su análisis y difusión.
Irusta, quien está actualmente nominado al Salón Internacional de la Fama del Boxeo, en Canastota, Nueva York es miembro de prensa de WBO Latino, columnista e integrante del ciclo ESPN KnockOut, además de director de los sitios "Ring Side Magazine" en Facebook y "Carlos Irusta" en YouTube, visitó la redacción de Crónica para recordar sus comienzos, rememorar grandes e históricos combates, hablar de boxeo femenino y además revelar detalles sobre su más reciente libro "100 años de boxeo argentino en 12 combates legendarios", en trifecta con Diego Morilla y Ernesto Cherquis Bialo.
Cabe recordar que además es autor de textos como "Carlos Monzón - La biografía definitiva" y "Las mejores entrevistas de Irusta en el Gráfico", y un auténtico maestro si en cuestión de boxeo y periodismo hablamos. Sucede que desde temprana edad, fue participe y testigo de los entrenamientos junto a su padre, director técnico de boxeo, quien lo llevaba con él a su trabajo, ubicado primero en la Federación Argentina de Boxeo (FAB) y luego en el gimnasio del mítico Luna Park, edificio que albergó infinitas noches de sábado, y aún celebra destacadas veladas. De más esta aclarar que allí no solo convivió con los grandes personajes de la escena nacional, sino que además vivió impactantes combates internacionales, repletos de figuras excepcionales.
Según recuerda el redactor y comentarista, todo comenzó desde chico "yo no elegí el boxeo, el boxeo me eligió a mi".
Sucede que "soy hijo único y mi papá (también llamado Carlos Irusta) era entrenador de boxeo, él había hecho algunas peleas en Rosario (nació en Casilda, Santa Fe) luego conoció a mi mamá, María y más tarde parte de su trabajo era preparar boxeadores. Cuando yo nací mi mamá lo acompañaba al gimnasio de la Federación Argentina de Boxeo y años después yo lo acompañaba, entonces mientras mi papá entranaba a los boxeadores yo estaba ahí. Era muy chiquito, y medio que era como la mascota de los boxeadores, o sea que en realidad siempre estuve en el boxeo, no es que lo descubrí, era parte del habitat de todos los días. Según mi mamá, yo dormía la siesta debajo del puchinball, era parte, y después con el tiempo, poco después cuando yo tenía cerca de 10 años, en el ´58, en el boxeo se produce un cambio porque el promotor anterior, Lázaro Kocy es desplazado de la empresa e ingresa Tito Lectoure. Entonces ahí, mi papá pasa a entrenar boxeadores en el Luna Park, situación por la que empecé a ir ahí durante la semana y los sábados (día de combates) iba siempre. Era parte de eso, como para otro chico es normal ir a la cancha o al parque yo iba al gimnasio y a ver peleas en el Luna Park".
"Lo que no me daba cuenta era lo que estaba viendo, me parecía todo normal" pero así fue testigo de la historia grande del boxeo nacional.
Primeros pasos en el periodismo
"En realidad también no lo elegí yo, a mi me gustaba mucho leer, vengo de una época en donde por ejemplo en mi casa no había televisión". Recién "tuve televisor a los 13 o 14 años, hoy algo medio inconcebible, entonces que pasaba, yo vivía leyendo, escuchando radio que tiene la fuerza de que crea imaginación, y el hecho de leer también, pasa que a algunos les da para una cosa y a mi me gustaba escribir. Yo escribía en el colegio, composiciones...así que un día vi una pelea que me llamó la atención y escribí un cuentito", como para él el ambiente del boxeo era "lo más normal, se lo presente al director de una revista (KO Mundial) que se llamaba Simón Bronenberg, era la revista (semanal) que yo leí todos los martes y además lo conocía a él. Entonces fui con mi mamá y le lleve la nota. Le dije ´mirá escribí esto´ y Bronenberg por supuesto me la publicó. Era un cuento. Yo estaba en tercer año, en el 63, y ahora se cumplen 60 años".
"Después hay una cosa que es como un agregado que es que yo escribí la nota y cuando se publicó la vi, vi mi nombre y la lleve al colegio. No para mostrarme, sino para compartirlo porque llamaba la atención, entonces la profesora de literatura lo hizo leer en voz alta y a mi me gustaba eso", comentó. Sin saberlo, ya estaba difundiendo la noticia, el deporte y su punto de vista.
"Entonces empecé a escribir cuentos porque yo no tenía habilidad para crear cuentos, los creaba en base a lo que veía, estaban basados en hechos reales, y me costaba (reunir material) porque la revista era semanal y yo quería escribir, me gustaba, entonces mi papá me dice ´porque no te dedicas a hacerle reportajes a los directores técnicos´". Claro, yo los conocía a todos y empecé a hacer reportajes que vistos hoy 60 años después, para un pibe que en realidad no había estudiado periodismo están buenos, porque era muy detallista con el entrevistado", señaló. "Fecha y lugar de nacimiento, cuántos pugilistas entrenó, si boxeo o no, en que gimnasios estuvo, una ficha bastante dateada, completa y a veces les preguntaba "bueno, hay algo que les falta, que necesitan y ellos me decían no, pero preguntame porque hago esto, porque de esta manera (en cuanto a los ejercicios y técnicas"... Yo había cosas que no sabía, tenía un cuestionario pero esas preguntabas las agregaba a medida que aprendía", remarcó.
Recuerda también que "tenía que armar más o menos 40 líneas, una paginita, con letra chica, cuerpo 8 y una fotito carnet, y tenía que entregar todas las semanas, así hice más de 20 entrenadores".
Por aquel entonces, con los nombres que Irusta se codeaba eran "Genaro Ramusio, Juan Alberto Aldrovandi (entrenador de Horacio Acavallo), Pradeiro, que después fue entrenador de Víctor Galíndez, Juan Carlos Cuello (también entrenador de Galíndez), Osvaldo Cavillón, José González...calculo que en el Luna Park solo, había 10 o 15 técnicos de primer nivel y después cuando venían del interior también los agarraba, yo tenía que entregar material todas las semanas".
De aquella etapa a convertirse esto en su profesión, su sutento, indicó que siempre lo tomó con profesionalismo, "sabía que tenía que tener material nuevo y entregarlo en forma puntual".
El salto al profesionalismo
"Arranque en Crónica en el ´67,´68, tenía 19, 20 años y comencé en la redacción de la calle Riobamba, así me gane mis primeros pesos". "Recuerdo que fuí a cubrir el entrenamiento del Manchester United, que estaba en Argentina para disputar el 25 de septiembre de ese año el partido de ida de la final de la Copa Intercontinental contra Estudiantes de La Plata. Estuvimos muchas horas cubriendo todo, nos fuimos a las 11 de la mañana y volvimos a las 20 de la noche, me pasaron dos colaboraciones y yo estaba feliz, no lo podía creer".
En aquel entonces estaban como editores: "Cabezas, Aldo Proietto, Carlos Poggi, Sacco y como periodistas Lendoiro (que hacía boxeo), Américo Barrios que era un columnista destacado y también trabajaba con Vitale, quien era me jefe cuando cubría partidos de fútbol de Primera C y D para la quinta edición, Crónica Vespertina. Y recuerdo también a un histórico... "Villita", Juan Carlos Villa. La primera crónica que hice fue sobre Banfield-Atlético de Tucumán y yo no sabía como hacerlo porque nunca había estado en un diario, entonces venían con el cable y me decían "primer tiempo terminó así, pasó esto, lo otro" y entonces tenía que escribir 10 líneas (aun lo tengo guardado). Me acuerdo que Villita puso de título "Un Taladro azucarado", y me quedó porque fue el primero, nunca había titulado, ni nada, era distinto a la revista, a todo. Villita era un maestro de periodistas, una institución. También me acuerdo de un cuartito de máquinas de Telex, y el archivo que entraba poco pero lo tengo muy presente".
"Luego estuve en Radio Porteña (hoy Continental) donde me llevó un amigo periodista también en el ´64, y así como en el periodismo escrito, allí fue todo muy autodidacta, estuve como 10 años trabajando ahí", recordó. En su curriculum vitae, también figura su paso por emisoras como Splendid, El Mundo, Mitre, Del Plata y Belgrano, entre otras, donde era la voz experta en materia de boxeo. Inclusive, hizo experiencia en la histórica y destacada revista "El Gráfico" donde entrevistó a los mejores y más destacados pugilistas a nivel nacional e internacional, "era otra época, no había pasantías...".
Su relación con los entrenadores y boxeadores
"Era de todos los días, uno no se daba cuenta". Por ejemplo, Amílcar "Brusa (entrenador de Carlos Monzón) y mi papá eran colegas y más allá de todo hablaban el mismo idioma. Mucho no me acuerdo con detalle, pero Brusa llegó acá antes de Monzón, él tenía otros pugiles y cuando empezó a aparecer, Monzón no era nadie. Era conocido, sabíamos quien era pero nada más, no era fondista del Luna Park y se dio una relación natural, todos nos llamabamos "Carlos" y era decir "Hola, Carlos", y recibir de respuesta "que haces Carlitos". Además por el tema de la revista, yo siempre quería tener una nota, y al ver entrar a alguien nuevo al gimnasio, si andaba bien, lo entrevistaba, y en la radio ya en el 71´ para Continental me iba con el grabador los lunes y grababa cinco o seis notas, para tener la semana cubierta". Allí, entrevistó a "Monzon, Locche, Bonavena y para mi era como meter la mano en una bolsa de caramelos. Ya para ese entonces no hacía notas a "desconocidos" sino que tenían que ser figuras".
El recuerdo de las coberturas en el Luna Park
Asegura presenció decenas de peleas, ya que "desde Luis Federico Thompson para acá las vi todas". Así, citó "Acavallo campeón del mundo, la primera defensa de Acavallo donde trabaje desde una cabina del Luna Park y daba cositas, detalles... empecé con las preliminares, semifondo y fondo, empezabas haciendo de a poco, hacías todo el recorrido y allí vi a los mejores, sin dudas".
La biografía de Carlos Monzón, su contacto con él, relación, vivencias y recuerdos
Fue un trabajo más fácil de lo que pueda parecer, más allá de la investigación. Cuando me lo propusieron acepte de inmediato y durante todo el 2017, desde enero hasta agosto le didique todo el día, todos los días al libro. Escribía por un lado, por otro buscaba revistas viejas porque siempre ayudan y además fui al archivo de GENTE donde estaba toda la faceta de "espéctaculos", separada de lo deportivo, y también la "policial", entonces todo eso me ayudó mucho. Hay cosas que no están en interntet y allí había recortes chicos con información mínima pero que aportaba bastante, sobre todo con los pequeños detalles.
Por supuesto, el gran capital del texto está en que más allá de la información recabada "yo tenía la ventaja de haberlo conocido, y el problema que tenía con el libro es que no hubiera nada subjetivo por el tema del asesinato de Alicia Muñiz, y que estabamos hablando de un personaje que fue el mejor campeón mundial de boxeo, entonces tiene que ser muy objetivo y como lo soluciono a esto, poniendo mis recuerdos, y me parece que eso le dio otro condimento".
Una histórica publicación sobre sus mejores entrevistas en El Gráfico
Su primer libro fue una recopilación de aquellos reportajes realizados para la popular revista en donde se repasa la vida y obra de grandes como: Carlos Monzón, Tito Lectoure, Roberto "Mano de piedra" Durán, Martillo Roldán, Martiniano Pereyra, Angelo Dundee, Horacio Saldaño, Richie Kates, Eduardo Lausse, Andrés Selpa y Mike Tyson.
Detalles del libro "100 años de boxeo argentino en 12 combates legendarios"
Sobre su más reciente publicación indicó que la idea era elegir peleas que sean históricamente importantes, pero al mismo tiempo el significado de cada combate. "La pelea en sí tenía que ser destacada, sobre todo en lo que me tocó a mi, cada cual escribió a su manera, por ejemplo yo hice "Suárez-Mocoroa", "Gatica-Prada", "La Tigresa-Christy Martin" y "Maidana-Mayweather" pero entiendo que todos hicimos lo mismo, que era también darle el contexto histórico de lo que pasaba en ese momento, no solo en el boxeo, sino en la vida diaria". Después, "esta elección yo creo que fue casi cantada porque había que elegir 12" y no había margen para que entren otras.
Antes de despedirnos, hablamos sobre la evolución del boxeo femenino
Vivió desde cero el nacimiento del boxeo femenino, que opinión le merece el desarrolló que logró la disciplina desde entonces: "Mucho lo del boxeo femenino no me sorprendió porque por empezar, después de tanto años de haber estado en el boxeo, sabía que había una chica que se llama Jackie Tonawanda, que en los años 70´fue figura en Nueva York (Estados Unidos) y yo lo tomaba como una excentricidad, pero esa chica existió, y después con los años aparece Christy Martin, pero sale como una atracción medio bizarra en las peleas que realizaba Don King". "Nosotros transmitíamos por América, y teníamos un contrato con Don King en los 90´ y como ella pelea en algunos semifondos de Mike Tyson, como yo leía mucho lo que venía de afuera y ella hasta fue tapa de Ilustraitor, para mi Christy Martin era un fenómeno ya como aceptado, entonces que surgiera una argentina (Marcela "La Tigresa" Acuña) para pelear no me parecía una locura, sabía que existía, que eran peleas sangrientas, y al mismo tiempo siempre fui muy abierto si una mujer puede ser policía o presidenta de una país porque no va a hacer este deporte". Por último, destacó "la evolución técnica que las chicas lograron, el estilo. Al principio peleaban muy temperamentalmente, y hoy eso cambio, mejoró". "La Tutti Bopp es el mejor ejemplo de una mujer boxeadora, arrancó de amateur, se formó en este deporte desde cero y desarrolló una técnica superior", comentó.




