GRANDES PILOTOS DE LA FÓRMULA 1

Juan Manuel Fangio, la muerte de su copiloto y el campeonato de 1951

Juan Manuel Fangio vivió un momento dramático justo antes de entrar a la Fórmula 1, que fue la muerte de su copiloto y amigo Daniel Urrutia. Ya en la máxima categoría, demostró su valentía al volante y se quedó con el campeonato de 1951.

Hacia fines de la década del 40, Fangio alternaba sus competencias entre nuestro país y Europa, adonde había viajado con el apoyo del Automóvil Club Argentino y demostraba todas sus condiciones. Pero antes de entrar en el detalle de su primer logro en la F1 no se puede dejar de lado un acontecimiento que marcó su vida y su carrera: la muerte de su copiloto y amigo Daniel Urrutia.

El Chueco era uno de los 141 volantes inscriptos en el Gran Premio de América del Sur, sobre 9.579 kilómetros entre Buenos Aires y Caracas. “Una locura que no cometería más…”, señaló Fangio. Fue el 29 de octubre de 1948, con el Chevrolet 1939, en Perú, y se mostró furioso por “el dislate de los organizadores, que decidieron que gran parte del trayecto se realizase de noche, otro acto demencial”.

Y siguió: “Enfrenté una curva con un terraplén, y sinceramente no la vi. El coche mordió la arenilla y comenzó a dar vueltas. En ese momento tomé conciencia del desastre”, resaltó Fangio, al que Oscar Gálvez y Eusebio Mancilla trasladaron al Hospital de Chicama, pero nada pudo hacerse para salvar la vida de Urrutia. Desde ese momento se eliminó el puesto del copiloto…

 

Arrancó la máxima

Cuando se creó el Campeonato Mundial de Fórmula 1, en 1950, Juan Manuel Fangio ingresó a la escudería oficial de Alfa Romeo, junto a Giuseppe Farina y Luigi Fagioli, logró su primer triunfo, en Mónaco. Y al año siguiente festejó el título.

Sucedió el 28 de octubre de 1951, Juan Manuel Fangio se consagró a los 40 años ganar el Gran Premio de España, y de este modo, logró el primero de sus 5 Campeonatos Mundiales.

El Chueco ganó la primera carrera, el GP de Suiza y también se impuso en Francia, con segundos puestos en Gran Bretaña y Alemania. La última carrera de las 9 del certamen fue en España, con una historia que merece ser contada.

Hubo una apuesta con su mayor rival: Alberto Ascari. En realidad fue un rumor que dejó trascender Alfa Romeo con la intención de sacar ventaja. Justo, el día de la carrera, una mentira piadosa que le prodigó su propio equipo al piloto argentino.

Fangio largó en la segunda posición y en la cuarta vuelta superó a Ascari y pasó a liderar la carrera. El argentino logró mantenerse puntero con su icónica Alfa Romeo Alfetta 159 y se consagró Campeón, mientras su compatriota José Froilán González arribaba segundo con su Ferrari para ser tercero en el torneo. Así fue, que en el podio hubo dos argentinos.

 

¿Cuál fue la “mentira”?

Ese 28 de octubre de 1951, Fangio llegó como puntero del campeonato al circuito callejero en Pedralbel, Barcelona, con tres puntos de ventaja sobre su perseguidor, Alberto Ascari. Ambos dependían de sí mismos: quien se adueñara de la competencia española sería el campeón.

Como si lo que estaba en juego no fuera suficiente, los protagonistas hicieron una apuesta que calentó aún más la previa: el ganador pagaría una fiesta, mientras que el perdedor elegiría el lugar.

El motor del Alfa Romeo era más potente que el de Ferrari, pero consumía más combustible. Teniendo en cuenta ese detalle, los miembros del equipo hicieron correr el rumor que llevarían tanques de nafta adicionales con el objetivo de evitar hacer recargas. Para darles mayor credibilidad, pusieron tanques vacíos en cada uno de los autos. Los miembros de

Ferrari creyeron la simulación y cambiaron su estrategia de detención en boxes. Sin embargo, no sólo Ferrari cayó en la “trampa”, sino que también el propio Fangio, que luego de la carrera pidió explicaciones sobre por qué había tenido que hacer una recarga si llevaba un tanque extra. “No te dijimos la verdad, porque siempre te vemos hablando con tu amigo González”, expresó uno de los técnicos de Alfa Romeo.

Después de la consagración, Fangio se hizo cargo de la apuesta que habían hecho y puso 30.000 pesos para hacer una fiesta en el lugar seleccionado por Ascari: el Restaurante Savini, en la galería del Duomo de Milán.

“Nunca pagué tan a gusto una apuesta”, se sinceró el argentino, que había comenzado su trayectoria ganadora de cinco títulos en la F1.

  • 3 VICTORIAS: Logró Fangio en 1951: Suiza (Bremgarten), Francia (Reims-Gueux) y España (Pedralbes).
  • 31 PUNTOS: Totalizó en el campeonato, para el cual se tomaban en cuenta las mejores cuatro ubicaciones.
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