GRANDES TENISTAS ARGENTINOS

Guillermo Vilas vuelve a sentir aquel inolvidable Abierto de Australia

Guillermo Vilas recuerda cómo fue conquistar aquel inolvidable Abierto de Australia 1979, que incluyó pasar final de año muy lejos de la Argentina. 

A fines de 1978, Guillermo se alojó en el Hotel Hilton, en Melbourne. “En primera rueda me esperaba Terry Rocavert, en un compromiso complejo. Logré imponerme 6-3, 6-7, 6-3 y 7-6, no jugando tan mal, los nervios me devoraban, realicé un esfuerzo descomunal. El desafío del siguiente match lo tuve frente a Brad Drewett, pude vencerlo en tres sets. El 30 de diciembre el rival fue Allan Stone, también lo batí en sets corridos.

Como el 31 de diciembre no competíamos. Pasamos al año 1979 y nunca olvidaré ese fin de año. Me acosté a las 21, sentí unas campanadas que me despertaron y de esa forma festejé el Año Nuevo, pero feliz. Disputaba contra Tony Roche, al que superé en un encuentro complicado y extenso: 3-6, 6-1, 3-6, 6-3 y 6-2. El 2 de enero lo pasé por arriba a Hank Pfister: 6-2, 6-0 y 6-3”.

La final

“Tiriac me dijo ‘sos el campeón’, algo que me relajó mucho, dado que me encontraba muy nervioso. Era el 3 de enero ante John Marks, que había batido nada menos que a Arthur Ashe en la Semifinal, sorprendiendo a todos. Entrenamos doble turno, hasta que Ion me dijo: ‘Es suficiente; andá a la cancha y festejá’. Lo expresó con una seguridad pasmosa. Triunfé por 6-4, 6-4, 3-6 y 6-4. Le había hecho una promesa a Dios, que si ganaba no festejaría. Cuando culminó todo, me agarró ganas de saltar y me las tuve que comer. Saludé a Marks y levanté la mano al público sumisamente. No fue una actuación excelente, tampoco jugué mal. Fue mi primer Grand Slam sobre césped. La droga que es ganar nos convierte, a veces, en injustos, y el exceso de ansiedad es capaz de matar a cualquiera. Una victoria que me puso muy, muy, muy contento, y reviví una serie de emociones que creía muertas”.

“Lamenté sinceramente no haberlo festejado más. Tiriac se puso molesto. Una, porque cuando lo gané lo miré a él y no hice ningún ademán. Dos, porque no lo saludé efusivamente. ¡Y era verdad! Le expliqué el motivo, igual no le gustó la historia. Se sintió solo y abandonado, creía que me estaba abriendo…”.

Repitió un año después

El 26 de diciembre de 1979 se abrió el Abierto de Australia. “El primer rival resultó Chris Lewis, quien me había ganado anteriormente; esta vez sobre césped lo superé por 7-5, 6-3, 6-4. Luego le tocó a Alvin Gardiner, quien soportó una derrota de 6-4, 6-2, 6-4. En octavos me impuse a Peter Mc Namara sin grandes dificultades. Siguió Phil Dent, que se manejaba bien con el omnipresente viento, conseguí batirlo 6-2, 3-6, 7-6, 4-6 y 6-2, más por mi tremendo estado físico que por mi juego.

Se suspendió el 31 de diciembre, y el 1 de enero confronté con Víctor Amaya, un tipo alto, que tuvo entre las cuerdas al sueco Borg en Wimbledon y sacaba muy fuerte. Confieso que le tenía un miedo atroz. Me jodió mucho haber estado sin Tiriac. Debía hacer todo en soledad: reservar canchas, buscar con quien entrenar, pedir pelotas, una escenografía a la que no estaba acostumbrado. Igual le gané 7-5, 3-6, 7-6 y 7-6.

Era la final y por delante John Sadri, tildado de díscolo en la cancha. Varias veces estuvieron por suspenderlo, pero como era la figura nadie se atrevió. La falta de Tiriac fue un suceso clave. Afortunadamente lo superé en sets corrido: 7-6, 6-3 y 6-2. Grité como un desaforado. El premio lo entregó Karen Haper, al que papá llamaba “Rita Hayworth”, por el pelo colorado. Karen dejó pasar a mi viejo a la cancha que me acompañó y entró llorando. Fue muy fuerte esa parte, cuando mi padre me abrazaba y lloraba y también observaba el fin de mi carrera… Pensé: ¿Qué lindo finalizar así mi campaña!”.

No caben dudas que Guillermo Vilas fue el que trajo el tenis a la Argentina y ya es sumamente reconocido, eterno e inolvidable. El mejor tenista argentino de todas las épocas, está transitando un cuadro de salud de deterioro cognitivo, similar al Alzheimer. Lo viene afectando desde hace cinco años.

Simplemente: ¡Fuerza Guillermo!

 

TRES FINALES EN EL US OPEN

Jugó Vilas en el Australian Open. Además de las 2 que ganó, en 1977 cayó ante Roscoe Tanner.

 

 

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