UN GOL MÁS LINDO QUE OTRO

La Selección Argentina se floreó ante Nueva Zelanda y espera rival para los octavos de final del Mundial Sub 20

Javier Mascherano apeló a la rotación para el último partido del Grupo y, sin embargo, los suplentes la rompieron. Un gol más lindo que otro. Para recomendar, la perla de Luka Romero

Cambió para cuidar y los que entraron jugaron igual o mejor que los habituales titulares. Por eso, la "Mascheneta" dio una nueva función de fútbol y goleó con total autoridad a Nueva Zelanda por 5-0, resultado que lo clasificó como primero del Grupo A a los octavos de final, instancia del Mundial Sub 20 en la que aguarda rival, que saldrá del mejor tercero de los Grupos C, D y E.

Y tal cual pasó en el Mundial de Qatar 2022, donde en el tercer partido la Selección Argentina mayor también usó la camiseta alternativa como sucedió en San Juan, los hinchas gritaron bien fuerte: "¡Ahora nos volvimos a ilusionar, quiero ganar el séptimo, quiero ser campeón mundial!".

Al igual que ante Guatemala, los de Javier Mascherano dejaron bien en claro que querían ser los protagonistas absolutos del encuentro al punto tal que antes de la apertura en el marcador ya había avisado en un par de oportunidades. La primera alegría de la tardenoche cuyana llegó a los 13, por intermedio de un testazo de Ignacio Maestro Puch, que hizo estéril el vuelo del arquero oceánico. Tres minutos más tarde, Gino Infantino apareció en soledad por el medio para mandarla guardar al fondo de la red y anotar el merecido 2-0.

Y a los 34, Luka Romero hizo un verdadero golazo para cerrar el estadio y darle el premio a la mejor anotación del torneo: la agarró en mitad de cancha, esquivó un par de rivales, avanzó con pelota dominada y en tres cuartos de cancha clavó un zurdazo al ángulo para desatar la euforia total en todo el Bicentenario.

Para poner en estadísticas lo que fue el gran primer tiempo nacional, Argentina tuvo 21 remates (5 al arco con 3 goles), el 74% de la posesión, 397 pases (91% de precisión) y nueve tiros de esquina.

En el complemento, el dominio fue igual. El cuarto tanto llegó a los 5, luego de un penal confirmado por VAR y que Aguirre -de gran partido- cambió por gol.

Y el quinto se hizo desear, porque situaciones tuvieron para concretarlo, pero la mala puntería lo impidió. Hasta que a falta de un puñado de minutos para que se cumpla el tiempo regular, Perrone ensayó una linda jugada por izquierda, tiró el centro y Véliz demostró que es un exquisito cabeceador para fusilar al golero rival e inflar la red.

Los pibes ilusionan a todos. Ahora, el miércoles, vendrá una dura prueba en octavos. ¡Vamos que se puede!

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